En una época en la que la velocidad dejó de ser una circunstancia para convertirse en una forma de vida, detenerse parece un acto de rebeldía. Las jornadas se miden por la cantidad de tareas cumplidas, las pantallas colonizan cada instante libre y la sensación de que el tiempo nunca alcanza se transformó en una de las grandes epidemias silenciosas del siglo XXI. Sobre esa realidad tan cotidiana como desgastante se construye “Vivir contra reloj - Productividad sustentable”, el nuevo libro de Clara Badino, escrito junto al Doctor Diego Robatto y la escritora Felicitas Montes, una obra que propone revisar el vínculo que la sociedad mantiene con el tiempo antes de que la urgencia termine por devorarlo todo.

Publicado por Grijalbo, el ensayo parte de la premisa inquietante que el tiempo se convirtió en un enemigo tácito. Vivimos acelerados, cada vez más lejos de nosotros mismos, atrapados por una cultura que premia la sobreexigencia, la productividad permanente y la reacción inmediata. En ese contexto, llegar, cumplir y responder dejaron de ser simples acciones para convertirse en mandatos culturales que condicionan la manera de pensar, sentir y habitar el cuerpo. El libro reúne historias de consultorio, experiencias personales y evidencia científica para explicar cómo esa carrera incesante alimenta la ansiedad, el miedo, la necesidad de control y una percepción permanente de amenaza que termina desembocando en el agotamiento físico y emocional.