“Cuando Elena Ruseva no está pintando retratos de políticos y presidentes, se gana la vida realizando cuadros algo kitsch, de animales con papada y, en general, fumando habanos”. Así la describió el diario sensacionalista The New York Post en un reportaje donde la bautizaron «la pintora trumpista» por la cantidad de retratos que dedicó a Donald Trump y a otros integrantes del universo MAGA como el asesinado dirigente trumpista Charlie Kirk. Muchos de los cuadros de Trump son versiones del presidente norteamericano en modo “Ken”, es decir, están el “Trump corredor de Fórmula Uno”, el “Trump onda Harry el sucio”, el “Trump emperador romano”, el “Trump gladiaror”, y “Trump en modo Dios expulsando de la Casa Blanca a Joe Biden y Kamala Harris”, entre otros. En un posteo, Ruseva subió una foto donde se la ve junto a Trump, y escribió que ya en ese año –2022– el por entonces ex presidente tenía tres cuadros suyo. En Argentina. En el festejo del 4 de julio que organizó en Buenos Aires el embajador norteamericano Peter Lamelas ubicó en el hall de entrada dos retratos de su colección privada realizados por Elena Ruseva: uno de Trump, el otro, de Javier Milei. El de éste último se llama Free Argentina y es una foto gigante intervenida con los colores y el sol de la Bandera Argentina. Entusiasmado, Lamelas le contó la historia de sendos cuadros a Milei y a Santiago Caputo.