Actualizado Domingo,

julio

03:28Espa�a sigue una curva ascendente en gasto militar. En 2025 alcanz� el 2,1% del PIB por primera vez en tres d�cadas. En cifras, eso supone un total de 34.265 millones de euros o, lo que es lo mismo, la mitad del gasto p�blico anual en educaci�n o la tercera parte de la factura en sanidad y casi el triple del gasto en dependencia. Esta misma semana la cifra se ha visto incrementada en otros 6.287 millones para distintos programas aprobados en Consejo de Ministros.Con estos n�meros Pedro S�nchez ha desactivado el se�alamiento de Donald Trump en la cumbre de la OTAN en Ankara (Turqu�a), pero, al mismo tiempo, ha reactivado un malestar interno que crece desde la derecha y desde la izquierda y acaba confluyendo en un reproche com�n: el Gobierno destina cantidades milmillonarias de dinero p�blico al margen de las Cortes, traspasando todos los l�mites de la transparencia hasta crear una enorme factura opaca en la que se mezclan armas, salarios, planes de inversi�n y programas de inteligencia.Ni la izquierda ni la derecha aprueban su gesti�n en este terreno: los primeros lo hacen con argumentos que inciden en la urgencia de dedicar el dinero p�blico a necesidades acuciantes de la ciudadan�a; los segundos le reprochan la ausencia total de di�logo a la hora de tomar decisiones muy caras en el �mbito de una pol�tica de Estado que deber�a contar con el visto bueno del Parlamento.Ahora, tras la cita de Ankara, tanto los socios como la oposici�n exigen explicaciones. El PP ya ha reclamado el expediente completo del acuerdo del pasado d�a 7 por el que se autoriza la transferencia de cr�dito por 6.287 millones procedente de diversas secciones para financiar actuaciones del Ministerio de Defensa, as� como el expediente que contempla otra transferencia por un total de 1.399 millones al Ministerio de Industria para financiar actuaciones previstas en el Plan Industrial y Tecnol�gico de la Seguridad y la Defensa.Podemos, por su parte, exige a S�nchez que aclare si ha comprometido nuevo gasto militar y acusa al presidente de ocultar a los ciudadanos que est� dedicando su dinero a armamento en lugar de a servicios p�blicos.La secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, en la reciente Cumbre de la OTAN.E.M.El gasto en defensa se ha convertido as� en un campo de batalla en el que Pedro S�nchez, m�s all� del aplauso moment�neo de Trump, no cuenta con aliados. La oposici�n a la que se enfrenta el Gobierno es particularmente dura en los partidos que hasta ahora le han sostenido en el poder y ello ha propiciado el que, para evitar un choque frontal con debates inc�modos y votaciones en contra, el Gobierno se haya refugiado en ajustes y maniobras contables, transferencias presupuestarias y cr�ditos extraordinarios, como v�as f�ciles y r�pidas pero tambi�n oscuras y poco democr�ticas, para dedicar cifras ingentes a gasto militar.El PP reclama los informes de los �ltimos cr�ditos para defensaEste ha sido el camino empleado para cabalgar su propia contradicci�n, esa en la que incurre al presentarse como adalid internacional del no a la guerra al tiempo que sit�a a Espa�a como el tercer pa�s de la OTAN que m�s ha elevado su inversi�n en defensa hasta el punto de que ha aumentado cinco veces m�s que lo que ha crecido el PIB.La etiqueta del pacifismo, pensada para aplacar a unos socios radicalmente contrarios a una OTAN dominada por EEUU y su industria b�lica y que detrae recursos que podr�an destinarse a gasto social, ha empezado a deshilacharse. El rechazo al aumento del gasto militar sigue siendo frontal en formaciones como Podemos, Bildu, ERC y BNG y se mantiene latente en Sumar. Un rechazo que, sin duda, ser� definitivo si, como promete ahora el Gobierno, se remite a las Cortes un proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2027 en el que inevitablemente se tendr� que incluir una partida espectacularmente alta para la defensa, aunque se trate de distribuir con distintas denominaciones en varias secciones y ministerios.Podemos acusa: �En espa�ol dice no a la guerra y en ingl�s, s� al rearme�Por su parte, en la derecha, firme defensora de la Alianza y sus necesidades, el aumento exponencial del gasto militar ha provocado tambi�n un duro enfrentamiento con el Gobierno por su opacidad �propia de trileros� y por la intenci�n clara de utilizar la pol�tica de defensa para �ir al choque�. �S�nchez�, acusan los populares, �dice una cosa sentado en la mesa de la OTAN y otra cuando se levanta�. Curiosa coincidencia con el reproche que se lanza desde Podemos: �En espa�ol dice no a la guerra y en ingl�s dice s� al rearme�.La subida m�s importante -10.470 millones de una tacada- se llev� a cabo el a�o pasado mediante acuerdo del Consejo de Ministros y la aprobaci�n de tres decretos ordinarios -sin necesidad de convalidaci�n en el Congreso- para reorientar Fondos Next Generation, utilizar �ahorros disponibles� y emplear partidas presupuestarias no gastadas.Sumar calific� el incremento de �desorbitado�; Podemos llam� a la �movilizaci�n social�; el Partido Popular lleg� a hablar de �cacicada antidemocr�tica� ; ERC enarbol� el eslogan �escuelas y hospitales antes que tanques� y el PNV reclam� que el dinero se invirtiera en la industria espa�ola y no en compras a otros pa�ses. Y, ahora, tras Ankara, las espadas siguen en alto.