El Gobierno asegura que no ha hablado con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de nuevas inversiones en defensa y circunscribe las recientes palabras del mandatario norteamericano acerca de una "importante solicitud de pago" a la OTAN a la inversión que España dedica desde el año pasado al gasto militar y que se sitúa en el 2% del PIB. Después de 24 horas frenéticas de Trump en la que no ha escatimado en ataques hacia España por su presupuesto en defensa, asegurando que es un "caso perdido" y que se porta "muy mal", incluso amenazando con cortar todas las relaciones comerciales, el presidente estadounidense ha dado un giro y, en el avión de regreso a Washington tras la cumbre de la OTAN, ha afirmado que España "se redimió por completo" después de que el Gobierno de Pedro Sánchez accediera a una "importante solicitud de pago" a la Alianza Atlántica.Sin embargo, Trump no ha precisado a qué "importante solicitud de pago" se refería. Hasta antes de esas declaraciones, el desacuerdo entre Estados Unidos y España giraba en torno al compromiso español con el objetivo de destinar el 5 % del PIB a defensa, una meta que Sánchez considera innecesaria para cumplir los requerimientos militares de la OTAN. Los tiras y aflojas entre Washington y Madrid por este asunto han ido en aumento desde que Trump regresó a la Casa Blanca, con este lanzando de vez en cuando reproches por lo que considera un gasto militar insuficiente por parte de España.Fuentes gubernamentales consultadas por este periódico interpretan de las últimas declaraciones de Trump que se refiere al 2% del PIB que España ya se ha comprometido a destinar a gasto en defensa, pues afirman que el pronunciamiento de Sánchez tras la cumbre de la OTAN, en el que se reafirmó en ese porcentaje, no ha variado, como tampoco las conclusiones que extrajo de su encuentro con Trump en dicho foro, en el que, según aseguró, no hubo "ninguna tirantez".El jefe del Ejecutivo, de hecho, dijo que la cumbre terminó este miércoles envuelta en "buenas palabras" e incluso "amabilidad" durante una conversación "informal" que mantuvo con Trump en la que hablaron de fútbol e incluso de golf. Y sobre la amenaza de ruptura de relaciones comerciales, Sánchez optó por rebajar su alcance, que se toma estos pronunciamientos con "calma y paciencia" e incluso con "cierta normalidad". "Al fin y al cabo, cuando uno se aleja un poco de las declaraciones, lo que ve es que las relaciones entre Estados Unidos y España, a nivel cultural, social y económico, son muy positivas", subrayó.