Cinco años después de las inéditas protestas masivas del 11 de julio de 2021, los cubanos siguen sumidos en una crisis que, si bien se ha agravado tras las presiones de Estados Unidos, ha sido resultado de décadas de mal manejo por el gobierno castrista en la isla, a la espera de reformas económicas significativas, advierten analistas."El declive económico de Cuba comenzó mucho antes de las últimas sanciones de Estados Unidos", dijo a EFE el director del Centro Adrienne Arsht para América Latina del Atlantic Council, Jason Marczak, en referencia al bloqueo de crudo impuesto en enero por el presidente estadounidense, Donald Trump, que anunció represalias contra quienes negocien con el país caribeño.Marczak indicó que "décadas de mala gestión económica y corrupción por parte del régimen cubano han vaciado el sector productivo de la isla" y, como muestra un nuevo informe del centro de pensamiento, antes del aumento en la presión de Washington, la economía cubana llevaba mucho tiempo encaminada hacia la catástrofe.Una economía en caída libreDespués de que miles de cubanos salieron a las calles para protestar contra la escasez y la falta de libertades, la situación en el país caribeño solo ha empeorado.Sin los envíos de crudo de Venezuela tras la captura por fuerzas de EEUU y su traslado a ese país del presidente Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero, la isla ha agotado sus reservas de petróleo lo que, unido a una infraestructura severamente dañada, ha causado varios colapsos del sistema eléctrico nacional.La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) proyecta que la economía cubana se contraerá un 6,5% en 2026, una caída que el de la Economist Intelligence Unit sitúa un 7,2 %.Según los analistas del Atlantic Council, "quizá en ningún lugar sea tan visible el colapso económico de Cuba como en el sector turístico", que no se recuperó como el resto del Caribe tras la pandemia de covid-19.