Por Claudia Dupeirón |

La Habana (EFE).- Cinco años después del histórico estallido social del 11 de julio de 2021 (11J), Cuba vive protestas a diario que confirman que el pacto social se ha roto, lo que podría desencadenar en sucesos similares pese a la creciente represión, coinciden en señalar a EFE disidentes cubanos.

Cuba atraviesa una profunda crisis desde hace seis años, con carestía de bienes básicos, apagones constantes, inflación desatada, dolarización parcial y un derrumbe de los servicios básicos. La presión de Estados Unidos en el último medio año ha agravado aún más la situación.

Los apagones -de varios días de duración en amplias zonas del país- son uno de los principales detonantes del creciente descontento social, que se evidencia en las protestas -focalizadas y pacíficas- principalmente en La Habana; aunque también han sido significativas las manifestaciones en la provincia de Santiago de Cuba (oriente) y la ocurrida el pasado marzo en Morón, Ciego de Ávila (centro).

Personas participan en una protesta por falta de electricidad este miércoles, en una calle de La Habana (Cuba). EFE/ Ernesto Mastrascusa