Daniel Lozano CaracasActualizado Viernes,

julio

22:27"Vamos a morir la mitad, pero la otra mitad va a vivir en paz (en caso de rebeli�n)", acu�� una madre cubana durante una de las m�ltiples protestas en los interminables apagones el�ctricos de las noches cubanas, mientras sonaban cacerolas al ritmo de la desesperanza. "Los ni�os est�n sin comer, sin ir a la escuela, estamos desesperados. Las mujeres ya hemos bajado 20 libras (10 kilos) y de los nervios estamos muy mal porque no tenemos c�mo sustentar a los ni�os. Y los hombres en las casas sin trabajo. No somos seres humanos, estamos en el estado m�s triste de la vida. Ni comida ni trabajo ni dinero", sentenci� la mujer en un documento audiovisual que se hizo viral en pocas horas en las redes sociales caribe�as. S�lo con un testimonio tan desgarrador como el de esta madre cubana se puede comprender cu�l es la situaci�n de la isla cinco a�os despu�s de la rebeli�n popular del 11-J, que pulveriz� el falso adagio de que el pueblo cubano apoyaba a la dictadura castrista. Tanto miedo le tiene el Gobierno de Miguel D�az-Canel a esta fecha que ha multiplicado la represi�n en las semanas previas y mantiene un marcaje severo contra disidentes y opositores m�s destacados. La seguridad del Estado no ha dudado en hostigar y fustigar no s�lo a las cabezas m�s visibles de la disidencia interna que se mantienen en libertad, tambi�n a l�deres que como Luis Manuel Otero Alc�ntara est�n en prisi�n. El cabecilla del Movimiento San Isidro fue detenido de forma ilegal cuando el 11 de julio de 2021 acud�a al llamamiento popular en el Malec�n habanero. Gracias a las redes sociales, los cubanos sab�an que la mecha se hab�a prendido en distintos puntos del pa�s, desde Santo Antonio de los Ba�os hasta Santiago de Cuba. Pero al cotizado artista ni siquiera le dejaron sumarse a la manifestaci�n, le detuvieron antes de llegar, como en la pel�cula de Steven Spielberg Minority Report, donde un cuerpo especializado de Polic�a capturaba a los supuestos criminales antes de cometer el delito. El r�gimen cubano ha tratado con m�xima dureza a Otero Alc�ntara durante sus cinco a�os en prisi�n hasta que el martes pasado, con la pena ya cumplida, lo sacaron de la c�rcel. Carism�tico, joven, afrocubano, reconocido entre las clases populares, demasiado peligroso para el establishment. "Estar� en ese lugar desconocido hasta que se resuelva. Los amigos de Luis estamos haciendo todo lo que est� a nuestro alcance. El r�gimen cubano lo quiere fuera. El r�gimen se adue�� de nuestro pa�s y nos usa a todos para asegurarse su posesi�n", denunci� la activista Anamely Ramos, tras conversar en una llamada, por altavoz, con el disidente. "Estado de p�nico""Todas estas acciones tienen que ver con el 11-J. La presi�n en torno a mi edificio en estos d�as ha sido muy evidente, pusieron camiones con boinas negras, patrullas policiales dando vueltas. Hay una extrema vigilancia, porque de alg�n modo el Gobierno intent� responsabilizarme de lo que pudiera ocurrir con los caceroladas o posibles actos de violencia. Es una especie de p�nico del Estado donde la toman contra activistas y gente comprometida con el cambio democr�tico por el gran malestar social que est� ocurriendo en el pa�s. Cuba se ha convertido en una especie de Super Bowl, (Super Cazuela en cubano) donde todos los ciudadanos con un cuchar�n o badajo hacen sonar en clave cubana. Es un estado de p�nico que reprime en nombre de la sociedad socialista y ahora en nombre de la reconstrucci�n capitalista (por las reformas presentadas por el gobierno) de nuestra sociedad", constat� para EL MUNDO Manuel Cuesta Mor�a, presidente del Consejo para la Transici�n Democr�tica (CTDC). Represi�n preventiva, como lo ha bautizado la organizaci�n Prisoners Defenders (PD), tras comprobar la cascada de detenciones selectivas para impedir movilizaciones. Y todo ello cuando Cuba rompe r�cords en n�mero de presos pol�ticos, parte fundamental del plan terror impuesto tras el 11-J para controlar a los cubanos. Seg�n PD, ya son 1.306 las personas encerradas en las mazmorras castristas por motivos pol�ticos, el triple que el chavismo pese a que la poblaci�n de Venezuela es tres veces mayor. "La represi�n no para, es lo �nico que administra el r�gimen en un pa�s que se cae a pedazos. En junio ocurrieron al menos 300 acciones represivas por motivos pol�ticos", sintetiz� para EL MUNDO Yaxys Cires, director de estrategias del Observatorio Cubano de Derechos Humanos."Desde el estallido social de 2021 todos los a�os en esta fecha hay una gran vuelta de rosca de la represi�n. Ellos temen mucho a la fecha, de hecho he dedicado textos al 11-J y uno lo titul� la victoria p�rrica porque celebraron como gran victoria que no se repitiera un estallido social. La diferencia de este a�o es que la situaci�n ha tocado fondo con el ultim�tum del Gobierno de Trump y con la gente desesperada porque no hay vida: no hay corriente el�ctrica pr�cticamente nunca, la alimentaci�n es muy dif�cil porque no hay gas ni electricidad ni carb�n para cocinar. Est�n muy tensos y tienen mucho miedo. Las protestas no han podido quebrar al estado represor, pero el estado represor tampoco ha podido quebrar las protestas ciudadanas", confirm� a este peri�dico la acad�mica Alina B�rbara L�pez, una de las principales referencias de la disidencia en el interior de la isla.No es que las cosas no hayan cambiado desde el 11-J, es que, tal y como confirman las distintas voces consultadas por este peri�dico, est�n mucho peor. Casi dos millones de j�venes se fueron de la isla en un exilio obligado, mientras la crisis socioecon�mica asfixiaba a sus familias dentro de la isla. Pero la sociedad no es la misma, como adelanta la manifestante an�nima que abre esta cr�nica y corrobora el historiador Armando Chaguaceda: "Hubo un quiebre psicosocial y el pueblo ha aprendido la experiencia de la protesta. Saben que van a apresar a alguno de ellos, pero tambi�n saben que si protestan, el Gobierno les dar� luz y agua por un rato".