Las cartas del día expresan posturas sobre el regalo que ha hecho Erdogán a sus invitados en la cumbre de la OTAN y sobre el líder del PP

Revocada la inhabilitación de Marine Le Pen y creada una sentencia ad hoc para condenar sus prácticas pero permitirla concurrir en las presidenciales, queda palmario que los movimientos totalitarios no necesitan detentar el mando gubernamental para deteriorar nuestros sistemas, sino que les basta constituir un lobby mediático poderoso para erosionar las reglas sin vencer. Asistimos al divorcio entre potestas y auctoritas viendo cómo la judicatura prefiere suavizar dicha resolución a convertirla en una mártir entre los suyos y allanar una victoria del Frente Nacional. Si malo es pensar que incluso los delitos pueden volverse hazañas que alimenten la hagiografía de estos líderes para sus votantes, peor es reparar en la pendiente resbaladiza que supone despojar a nuestras democracias de su capacidad operativa ante tales excesos. Con cada concesión, como aquella paradoja del montón de grano, quitando uno a uno, un día quizás nos preguntaremos cuándo dejamos de tener un montón.

Daniel Barroso Domínguez. Madrid

Acabo de leer la entrevista de EL PAÍS al señor Barrabés y me ha impresionado mucho. Sigo con perplejidad la actualidad política y su repercusión en los tribunales de Justicia pero es difícil calibrar el nivel de sufrimiento que algunas personas, atropelladas por esta maquinaria, y sus entornos familiares pueden llegar a sentir. Agradezco al señor Barrabés que haya permitido que conozcamos de manera directa algunas circunstancias de su vida y actividad profesional pero, sobre todo, le agradezco su ejemplo de coraje y dignidad. Mucha suerte y espero, como él, que no declaren este juicio nulo sino que lo gane y reparen su honor.