Jordi Borja ha muerto por voluntad propia. Padecía de una enfermedad neurodegenerativa, sin posibilidad alguna de mejora, que le afectaba profundamente en su identidad, hasta el punto de convertir su existencia en algo totalmente insoportable. Se despidió de las personas a las que más quería y quien ha estado junto a él atestigua sobre la valentía de su decisión, sobre la lucidez de su pensamiento y sobre la voluntad y la necesidad de poner final a la vida de manera digna.Publicidad"La vida no es como la vivimos sino como la recordamos". Jordi Borja eligió esta significativa frase de Max Frish para encabezar un libro que escribió hace ocho años sobre una etapa breve pero trascendental de su actividad: la de la lucha política de finales de los años sesenta y principios de los setenta, bajo la dictadura franquista.Su compromiso en la lucha por las libertades y la igualdad, desde la clandestinidad, venía de bastante antes. Para evitar la represión policial tuvo que exiliarse en Francia durante seis años. Un tiempo que aprovechó para doctorarse en Sociología, Geografía Humana y Urbanismo por la Universidad de París-Sorbonne.El pasado noviembre el Ajuntament de Barcelona convocó un acto público en el Saló de Cent para destacar su trayectoria. Lo hizo con una valiosa distinción: la Medalla d’Or al Mèrit Cívic. Él mismo eligió a las personas que tenían que tomar la palabra para hablar sobre su trayectoria. Lo hizo sin buscar ningún elogio. Quedó bastante claro en el contenido de algunas intervenciones.Quien tuvo la oportunidad de tratar con él sabe que era persona erudita, contundente con sus argumentos, admiradora de quienes poseen conocimiento, respetuosa con el discrepante y alejada de cualquier forma de sectarismo.PublicidadSu currículum es muy extenso. Sociólogo, urbanista, profesor en diferentes universidades, dirigente político de organizaciones comunistas como Bandera Roja o el PSUC, impulsor de entidades políticas como Barcelona en Comú, tinent d’Alcaldia con Pasqual Maragall, diputado en el Parlament de Catalunya… Pero más allá de militancias y de cargos institucionales, lo más destacable de su actividad fue, seguramente, su intervención en favor de la transformación urbana.Impulsó y fue figura clave en la existencia de un centro de estudios urbanísticos, el CEUMT, que mientras existió fue una pieza clave para la difusión de conocimiento y la transformación de ciudades en diferentes lugares del territorio estatal.Su actividad le convirtió, además, en un referente internacional y por este motivo trabajó como asesor para diferentes equipos de gobierno de capitales de América Latina.En Barcelona, impulsó la organización de la ciudad en distritos y defendió el replanteamiento de la ciudad metropolitana con un proyecto urbanístico integrador. La ciudad, según él, tenía que ser un ámbito para el ejercicio auténtico de la democracia, que hiciera posibles actuaciones referidas a la pobreza, la vivienda, la ocupación, la protección social...PublicidadLas intervenciones en el tejido urbano deberían realizarse, según advirtió, teniendo en cuenta la necesidad de evitar efectos perversos, como la multiplicación de los precios del suelo y de la vivienda, que acaban expulsando de las ciudades a los sectores populares.Trabajó en el movimiento vecinal. Estableció vínculos con la lucha popular e impulsó la participación de la ciudadanía, desde el movimiento asociativo, para hacer posible la superación del modelo de ciudad implantado por la dictadura.Jordi Borja apostó en favor de políticas fiscales y urbanísticas dirigidas a la socialización del suelo urbano. Defendía una revolución urbana.El urbanismo, decía, tiene que promover la conquista de la ciudad como un espacio público, en el cual las personas que conviven puedan ejercer sus derechos en régimen de igualdad y tengan asignados los mismos deberes.Para definirse a sí mismo políticamente, en una entrevista con este diario, recordó la respuesta que dio en una conferencia impartida en Chile, cuando empresarios del sector del cobre quisieron saber dónde estaba situado: "En la extrema izquierda, dentro de lo posible".