A Jordi Aragon�s sus enemigos le llaman �nazi�. A �l y a sus copartidarios. Apenas se inmuta. Pincha un souffl� en un discreto restaurante y habla de la posible desaparici�n de la Catalu�a que conoci�. Luce un anillo verde y oro en la mano derecha, d�nde si no.Aguarda en una mesa en esquina. Las miradas le persiguen incluso en este discreto local de comida francesa en Sarri�-Sant Gervasi. En plena can�cula, el lugar parece de otra �poca. El tintineo de los cubiertos se mezcla con las conversaciones en catal�n. �Es �l. �Es �l?�, se preguntan entre susurros unos comensales. Sus interlocutores asienten. En efecto, es �l, el candidato a la alcald�a de Barcelona por Alian�a Catalana.El partido independentista a la derecha de la derecha de Junts le design� hace escasos d�as. No es casualidad que a principios de mes, una encuesta publicada en EL MUNDO augurara el descalabro de Salvador Illa y el Partido Socialista de Catalu�a, que caer�a m�s de cuatro puntos y no podr�a reeditar gobierno. Y el ascenso de Alian�a: ser�a hoy la tercera fuerza m�s votada en Catalu�a con un 13,8% y hasta 22 esca�os. Ya por delante de ERC y a s�lo cuatro d�cimas de Junts. S�lvia Orriols y Aragon�s mandan en ese fen�meno creciente de Alian�a. Ella es la cara visible. �l es �el ide�logo� o �el arquitecto del partido�.Cr�nica se re�ne con �l, cuando su partido parece estar a punto de dar un salto con su propuesta calificada de racista por sus enemigos. Paseamos con �l desde lo alto de la ciudad hasta El Raval, epicentro de la inseguridad, la belleza marchita y el caos de la Ciudad Condal. No hay concesiones...—Aparte de llamarles extrema derecha, les califican de nazis directamente...—Mientras la oposici�n pol�tica, ya sean los partidos del sistema o los partidos m�s radicales de la izquierda, basen su ataque en insultar, perder�n muy estrepitosamente, porque esta batalla solo la pueden ganar si presentan un modelo alternativo m�s estimulante. Si no lo tienen y lo �nico que pueden hacer es decir �este es nazi, este es la extrema derecha�... fracasar�n."Todav�a podemos entrar en El Raval. Dentro de unos a�os, no", se�ala mientras pasea por el caos de sus callesHace meses lo presentamos como uno de los �enchaquetados� de Alian�a Catalana, aquellos que han hecho posible su salto, con Orriols a la cabeza y �l como segundo. Pero hay mucho detr�s. Explica su ascenso as�: �Lo que estaba pasando en Catalu�a es que, a diferencia de todo el mundo, en toda Europa aparec�an partidos de derecha fuerte que se com�an al centro derecha, en Catalu�a lo que estaba pasando es que la derecha, el centro derecha, se estaba tirando a la izquierda y dejaba todo el espacio central y de centro derecha vac�o. Sin nosotros, en Catalu�a ese espacio habr�a sido del espa�olismo�.—Le acusan de crecer en base a asociar inmigraci�n e inseguridad.—Creo que el principal problema de la inmigraci�n en Catalu�a es de car�cter identitario. Hay que preguntarse si la cultura catalana puede sobrevivir si cada a�o llegan 160.000 personas nuevas a un pa�s donde la poblaci�n catalana de origen ya es una minor�a. La segunda pregunta que nos tenemos que hacer es si la vivienda de Catalu�a puede resistir esto...Mantiene un discurso que le asocia a otros partidos como el de Meloni, en Italia, o Bardella, en Francia. A quienes cita. La idea de invasi�n est� presente en su discurso. �Si t� sumas 300.000, 400.000 o 500.000 personas de golpe, sin que este territorio tenga la preparaci�n para asumir a esta poblaci�n, esta poblaci�n se traducir� en problemas de vivienda, de seguridad, de lengua, de cohesi�n cultural, cohesi�n social y pobreza... Si te llegan esas personas de otra parte del mundo sin formaci�n, ni ahorros, ni dinero, ni casa, ni nada. Pues esto tiene unas afectaciones muy graves�. Frases que generan urticaria en la CUP y, por la creciente inseguridad en Catalu�a, est�n derechizando incluso a ERC.Con ellos y con Junts es extremadamente cr�tico. Especialmente en su pacto con el PSOE. Con el presidente de Espa�a no se corta en absoluto. Hace un retrato despiadado de Pedro S�nchez, hoy acorralado por la corrupci�n. �Es un superviviente. No le veo ninguna idea de Espa�a, no le veo ninguna idea de Catalu�a, no tiene ninguna idea pol�tica trascendental m�s all� de su supervivencia pol�tica. Me parece un personaje nefasto para la econom�a espa�ola y la catalana, por supuesto. Denigra mucho la pol�tica espa�ola�."Con un Estado estricto con la inmigraci�n, muchos castellanos en Catalu�a ser�an partidarios de la independencia".Fotograf�as: Vict�ria RoviraArabaFinalmente, al criticar a quienes le dan apoyo a cambio de contrapartidas, critica la hipocres�a de ambos. �No, mira, este t�o es un g�nster, pero yo le doy la presidencia al g�nster...�. A�ade que quienes le sostienen en el poder no est�n obteniendo nada real a cambio: �S�lo est�is manteniendo en el poder a un g�nster�, reitera, apuntando a quienes ser�n los partidos con los que competir� en las urnas municipales.Sobre sus l�deres, cree que fueron p�rfidos con Catalu�a. �Puigdemont y Junqueras traicionaron su propia idea. Aprobaron una ley de desconexi�n en el Parlament que despu�s no aplicaron. Prometieron constantemente cosas que no ten�an ninguna intenci�n de hacer. Jugaron con palabras y con promesas muy elevadas sin tener ellos ninguna voluntad de aplicarlas�.—�Son ustedes la versi�n catalana de Vox?—A nivel de modelo de Estado, Vox es un partido muy jacobino espa�ol y Alian�a es un partido independentista catal�n, por lo tanto no creo que tengan nada que ver.VIAJE POR ESAS DOS BARCELONASFin de la comida. El trayecto hacia el Ateneo permite atravesar dos Barcelonas. El coche abandona el Eixample siguiendo la cuadr�cula dise�ada por Cerd�. A ambos lados desfilan fachadas modernistas y comercios tradicionales que sobreviven entre franquicias cl�nicas. A medida que nos aproximamos al centro hist�rico, el tr�fico se vuelve m�s ca�tico. La conversaci�n discurre entre sem�foros, rotondas y calles cada vez m�s estrechas. Al aproximarse a la plaza de Catalu�a, el ruido de los motores se mezcla con el rumor incesante de peatones y visitantes. A pocos metros de uno de los grandes templos intelectuales de Catalu�a, los carteristas est�n por doquier. Dentro, un oasis con acceso solo para miembros. Pura a�oranza.Se sit�a, para la imagen de portada, frente a un elegante sal�n de juego. Se lee en catal�n e ingl�s: �Espacio exclusivo para socios�. Parece una met�fora de sus ideas, tachadas de racistas y excluyentes.Sobre su crecimiento electoral: "Sin nosotros, en Catalu�a ese espacio habr�a sido del espa�olismo"Aragon�s recalca que pertenece a una generaci�n que creci� entre dos Catalu�as. La de la vieja Converg�ncia i Uni�, hegem�nica y pragm�tica, y la del proc�s, que alter� por completo el tablero pol�tico. �l se sit�a claramente en la primera tradici�n. Se define m�s bien como un hombre de la derecha catalanista cl�sica. A�ade que, en realidad, sigue defendiendo pr�cticamente las mismas ideas que defend�a entonces, de muy joven. Hoy el arquitecto de Alian�a tiene a�n 32 a�os. Y ni rozando los 40 grados se quita la chaqueta.No le molesta para nada lo simb�lico del r�tulo que tiene a su vera. �A m� me gustar�a que Catalu�a fuese un Estado independiente, y todos los Estados independientes son clubes privados en los cuales el Estado decide qui�n es miembro y qui�n no es miembro de este club. Es decir, qui�n es ciudadano y qui�n no es ciudadano de este club�.Su fascinaci�n por la pol�tica viene de lejos. Mucho antes de que la mayor�a de j�venes de su edad se interesaran por ella. �Sempre m'ha agradat la pol�tica�, afirma. Tanto, que durante los a�os del proc�s impuls� junto a otras personas —algunas hoy integradas en Alian�a Catalana— un think tank destinado a replantear la derecha catalana nacionalista y conservadora, convencidos de que Junts estaba abandonando ese espacio pol�tico.No se trata de un inter�s superficial. Aragon�s ha le�do obsesivamente a los cl�sicos del catalanismo. Su gran referente es Francesc Camb�. Habla con naturalidad de Francesc Maci�, de Llu�s Companys o de la historia medieval catalana.EL SE�OR DEL ANILLOEn su dedo lleva incluso un anillo singular: cuando muri� su abuelo, su abuela regal� al hermano la alian�a familiar y le ofreci� pagarle otra a �l. Jordi encarg� que grabaran el castillo de Bag�, el sitio de su infancia, el lugar donde pas� buena parte de su juventud y al que sigue profundamente unido.Este pueblo y la familia aparecen constantemente en su relato vital. Procede de una saga con tradici�n pol�tica y mantiene v�nculos familiares con otros dirigentes conocidos. Sin embargo, reconoce que la muerte de su abuela acab� diluyendo la cohesi�n familiar. �Cuando muri� mi abuela se perdi� la figura que un�a a la familia�, recuerda. Por eso, apenas mantiene contacto con su primo hermano Pere, el ex president.DE SARR�A AL RAVAL. Al candidato de Alian�a Catalana sus detractores le llaman racista por sus reticencias ante llegada de miles de inmigrantes. Sus seguidores creen que ha llegado como un revulsivo ante la inacci�n en Barcelona.Hasta hace poco segu�a viviendo con sus padres en Pineda, donde fue alcalde su abuelo Josep durante el franquismo. Durante 11 a�os realiz� un peregrinaje diario hasta Barcelona. Primero para estudiar en la universidad. Despu�s para trabajar. �Horas en metro y Rodalies�, explica. Finalmente decidi� instalarse en un piso de alquiler temporal. La decisi�n no obedec�a a un deseo de emancipaci�n tard�a, sino a una necesidad pr�ctica.Asegura que no vive exclusivamente de la pol�tica. De hecho, su profesi�n principal es la ense�anza. Lleva seis a�os trabajando en Barcelona. Para defender su idea de integraci�n posible apela a su experiencia. �He tenido alumnos de Pakist�n, de otras zonas similares, que su idea de vida ya es totalmente como la nuestra�.Afuera, el sofoco regresa. Como esa mezcla incesante de turistas, mendigos y rateros. Los idiomas la convierten en un Babel multicultural. Mientras camina, se repite una escena. Una mujer pide limosna y los transe�ntes una y otra vez patean el vaso de pl�stico con sus monedas. Por pena y pudor, quien lo hace coloca una moneda m�s, incluso alg�n billete. Ponemos rumbo al Raval, territorio de okupas y narcopisos. Lo conoce bien.MAFIA Y POLIC�AMueve la cabeza. �Esto solo tiene muy mala soluci�n... Si ya se han concentrado mafias, son peligrosas. La polic�a necesita mejoras. Pero las mejoras no pasan �nicamente por t�ser o no t�ser, o por m�s polic�a o menos polic�a�. Apunta a mejoras en todos los �mbitos, hasta en el tipo de software que usar�an los agentes para trabajar. �De aqu� a unos a�os, si sigue esto as�, puede acabar siendo un barrio no-go. O sea, ahora todav�a podemos pasar. Hemos entrado t� y yo y no ha sucedido nada�. Le cuento que, durante la sesi�n, han pululado un par de cacos analizando si pod�an robarle la cartera.A sus 32 a�os, el ide�logo de Alian�a Catalana se ha convertido en una de las figuras del independentismo m�s duro�Si hablamos �nicamente de la ciudad, todo pasa por m�s polic�a, m�s unidades, m�s formaci�n y apoyo de la administraci�n, no persecuci�n a los propios agentes, porque durante muchos a�os la polic�a, cuando ha actuado, el gobierno en vez de ayudarles les ha fiscalizado a la contra. La polic�a tiene que ver que el gobierno les ayuda�, recalca apuntando a la izquierda.LO QUE PROHIBIR�AUna mujer con nicab pasa por su lado. No pierde la calma pero s� cambia el tono. �Me da mucha pena la gente que vive atrapada en este entorno, que la obliguen a ir tapada o la obliguen a ser menospreciada. Yo prohibir�a el burka, por ejemplo, y el velo integral lo prohibir�a tambi�n, s��. No cree en medidas a medias, ni en el discurso de que es su libre elecci�n. �Es un problema para las mujeres, es un problema para la gente como yo tambi�n, porque los gais no es que tengamos una situaci�n muy �ptima. No hay ning�n pa�s donde esta cultura sea mayor�a donde estemos bien�.Este es otro aspecto de su vida privada del que rara vez habla p�blicamente. Es homosexual y mantiene una relaci�n sentimental desde hace casi tres a�os. Su pareja, cuenta con naturalidad, es de izquierdas y ni siquiera est� seguro de que le vote. �Es muy respetuoso y me apoya con todo�, resume. Precisamente por la dureza del debate pol�tico, procura preservar al m�ximo esa esfera �ntima. �La pol�tica es un mundo bastante desagradable a veces en los ataques�, reconoce.EN MEMORIA DE SU ABUELA. El anillo verde y oro es un recuerdo de su pasado. Jordi fue a una joyer�a y pidi� que le dibujaran el castillo de Bag� en la piedra del anillo. Es el lugar donde ha pasado su juventud y su infancia.Pasamos cerca de una tienda de recuerdos donde aparecen camisetas del Bar�a y alguna del Madrid. Fuera de la pol�tica tampoco encaja en demasiados estereotipos. Apenas sigue el f�tbol. Aunque simpatiza con el FC Barcelona y reconoce la importancia simb�lica del club para la proyecci�n internacional de Catalu�a, admite que los partidos incluso le aburren. Pero no se cierra a ning�n debate. Tampoco sobre la selecci�n espa�ola, clasificada para la siguiente fase del Mundial con nueve catalanes en la convocatoria.—En el Pa�s Vasco, entre los independentistas hay ataques a Mikel Oyarz�bal. Unos lo ven como un traidor por jugar con la selecci�n y otros lo ven como s�mbolo de orgullo... �Aqu� el debate se nota con el caso de Lamine Yamal, como icono de esta nueva Barcelona?—A m� no me interesa de d�nde venga la gente, sino que me interesa de d�nde se siente la gente y qu� piensa la gente. No he hablado con Lamine Yamal, no s� qu� piensa ni cu�l es su visi�n de Catalu�a, del Estado y de la Administraci�n... Por lo tanto yo no puedo hacer ahora mismo una valoraci�n sobre Lamine Yamal. Pero, si es una persona que se siente catal�n y ama la catalanidad, pues puede ser catal�n.—Hay una asociaci�n intr�nseca entre f�tbol y pol�tica. �Qu� es el Bar�a para ti?—El catal�n m�s importante del orbe es el presidente del Bar�a. Desde hace a�os, es quiz� el catal�n m�s conocido en el mundo. El Bar�a es la gran oportunidad que tiene el pa�s de explicarse al mundo. Catalu�a es un pa�s peque�o, muy peque�o y siempre lo ha sido..."ESPA�A NO ES UNA NACI�N"Indagamos acerca de lo que significa S�lvia Orriols, quien encabeza Alian�a Catalana. Objeto de odio de la CUP. �Put*�, �rata� y �guarra�, denunci� ella que le espetaron a principios de mes, acusando espec�ficamente �a la extrema izquierda feminista�. El treinta�ero en cambio la ensalza. �Creo que es una persona trascendental en la historia de Catalu�a. Y si no hubiera sido por su aparici�n, el nacionalismo catal�n tendr�a una situaci�n mucho m�s complicada de la que tiene ahora. Sin ning�n tipo de regeneraci�n ni renovaci�n ni ninguna propuesta interna interesante�EL NOMBRAMIENTO. Viernes 19 de junio de 2026. La presidenta de Alian�a Catalana, S�lvia Orriols, junto a Jordi Aragon�s (Pineda de Mar, 1993), cuando se hizo oficial la candidatura de quien es considerado el ide�logo del partido. EFELe hablamos de las leyes que se incumplen en la ense�anza del castellano en Catalu�a. Reconoce, a su modo, la grandeza del espa�ol por el n�mero de gente que lo habla y c�mo va venciendo al catal�n, del que se intuye que teme su desaparici�n. �Yo encuentro que el castellano lo aprenden todos con mucha facilidad. El tema es que el catal�n es muy complicado. Porque la tele, la radio, YouTube, Instagram, la vida, la calle, Bad Bunny... el castellano es muy grande�.—�Qu� es Espa�a para usted?—Para m� no es una naci�n, es un imperio. Y los imperios son una suma de pueblos que tienen en com�n un rey o un emperador.—�Qui�n manda en este imperio que se�ala? �S�nchez?—Noooo. El rey... El tema es que Espa�a, no hace muchos a�os, desde el siglo XIX, ha traicionado esta idea de imperio.—El independentismo suena ya a utop�a, �cu�l es el modelo de Estado para Catalu�a?—A m� el modelo, m�s del antiguo r�gimen, de M�naco, Liechtenstein, Suiza... me interesa mucho. Y creo que es el modelo de Catalu�a. Naciones peque�as, bien administradas y con un arraigo hist�rico muy grande. Quiz�s lo sea m�s Andorra. La idea peque�a es mejor que la idea grande... Con un Estado estricto con la inmigraci�n, muchos castellanos en Catalu�a ser�an partidarios de la independencia.Pasamos por m�s obras inacabadas, socavones, operarios. La Barcelona que busca salvar sigue ah�, bulliciosa, mestiza, contradictoria e imposible de detener.