El estudiante Ivan Comorera ha presentado en la UAB su trabajo de final de grado en Historia titulado Joan Comorera i els Fets de Maig de 1937: comunisme, ordre republicà i catalanisme . Ivan es hijo del concejal de Comuns en Sant Adrià de Besòs Joan Comorera, sobrino nieto de quien fue el primer secretario general del Partit Socialista Unificat de Catalunya, cuyo recuerdo persiste 90 años después de la fundación del partido.El 23 de julio de 1936, en Barcelona, en el bar del Pi, nacía el PSUC; una placa recuerda la efeméride. Se unían cuatro partidos: la Unió Socialista de Catalunya (USC), el Partit Català Proletari (PCP), el Partit Comunista de Catalunya (PCC) y la Federació Catalana del PSOE. Este 17 de julio, la sede de CC.OO. en Barcelona acoge el acto Una herència pel present , con la secretaria general del sindicato, Belén López, la exdiputada Eulàlia Vintró y el ministro de Cultura, Ernest Urtasun. Colaboran la Fundació Sentit Comú, vinculada a Comuns, y la Fundació Nous Horitzons, depositaria de las cabeceras de dos publicaciones emblemáticas del PSUC, Nous Horitzons i Treball .Hay que reivindicar la memoria del partido; valores que defendió nos podrían ser útilesLa historia del PSUC está llena de victorias y derrotas, de miserias y heroísmos, de aportaciones a la defensa de los derechos nacionales y sociales y de errores casi siempre vinculados a divisiones y escisiones. La trayectoria de Joan Comorera ayuda a entender la del partido: un conseller de la Generalitat muerto en el penal franquista de Burgos en 1958. Otros consellers comunistas de la Generalitat también siguieron caminos marcados por la derrota: Josep Miret murió en el campo nazi de Mauthausen y Rafael Vidiella sufrió un largo exilio. El caso Comorera ilustra la tensión permanente entre una fuerza nacional catalana y el tradicional centralismo de las izquierdas españolas: presiones internas y externas forzaron su destitución por empeñarse en defender la soberanía del partido.El PSUC tuvo un papel decisivo en la lucha antifranquista y en la creación de la Assemblea de Catalunya. Asumió el eurocomunismo de Enrico Berlinguer. Formó parte del gobierno del presidente Tarradellas, obtuvo 25 diputados en el Parlament en 1980 con Josep Benet y trabajó para hacer de Catalunya un solo pueblo. Después de la escisión que dejó el partido malherido, en 1987 Rafael Ribó creó Iniciativa per Catalunya con la confluencia del PSUC, la Entesa dels Nacionalistes d’Esquerra de Joan Armet, el PCC y personalidades independientes, e impulsó la colaboración de las izquierdas soberanistas del Estado, una opción que hoy vuelve a estar encima de la mesa.En el 2011 el 15- M sacudió el mundo de las izquierdas. A pesar de las reticencias mutuas iniciales, los activistas indignados y la ICV de tradición psuquera confluyeron en el 2015 en la Barcelona en Comú de Ada Colau, y después en Comuns, que hoy forma parte del Gobierno del Estado.Ahora está de moda obviar la militancia en el PSUC de muchos personajes históricos y se habla de Montserrat Roig como escritora antifranquista, de Neus Català como luchadora antifascista, de Manolo Vázquez Montalbán como periodista demócrata, de Cipriano García como sindicalista o de Manolo Vital como el líder vecinal del 47. Todo bien cierto; pero no se puede entender la trayectoria de estas personas y de muchas otras sin mencionar su adscripción al PSUC. Por eso hay que reivindicar la memoria del partido. Muchos de los valores que defendió nos podrían ser útiles en la época confusa que vivimos.