España ya acumula 50.384 hectáreas quemadas durante el primer semestre de 2026, según un equipo de seguimiento del programa europeo. Esta cifra representa cerca del 40% de toda la superficie calcinada en la Unión Europea, situando al país a la cabeza de las estadísticas cuando la campaña de incendios aún no ha alcanzado su periodo más crítico. Todavía quedan por delante julio, agosto y buena parte de septiembre, los meses en los que habitualmente se registran los grandes fuegos forestales.PublicidadTodo ello coincide con varias olas de calor que han elevado el riesgo extremo en amplias zonas del territorio. Las imágenes captadas por los satélites de la NASA y los datos del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS) muestran una presencia casi continua de focos de calor repartidos por gran parte de la Península y Balears.Este contexto de vulnerabilidad no es nuevo. Durante 2025, España vivió una de las campañas de incendios más devastadoras, con 354.793 hectáreas de superficie forestal arrasadas por las llamas.A lo largo de las últimas décadas, España ha vivido algunos incendios forestales que quedaron grabados por la gravedad de sus consecuencias. Desde el fuego de Lloret de Mar en 1979, que dejó 21 víctimas mortales, hasta tragedias como la de La Gomera en 1984, Riba de Saelices en 2005 o los episodios más recientes, estos sucesos reflejan la dificultad de controlar las llamas cuando coinciden altas temperaturas, viento y condiciones extremas.Lloret de Mar (7 de agosto de 1979)La mayor tragedia humana provocada por un incendio forestal en España ocurrió en 1979, cuando un fuego arrasó la urbanización Los Pinares, en Lloret de Mar, causando la muerte de 21 personas que trataban de escapar del avance de las llamas.PublicidadTras el suceso se celebró un juicio contra los promotores de la urbanización. La acusación sostuvo que el diseño del complejo presentaba importantes deficiencias, como calles sin salida que dificultaron la evacuación y el acceso de los equipos de emergencia.Incendio en La Gomera (11 de septiembre de 1984)Otro de los incendios más devastadores se produjo en 1984 en La Gomera, donde murieron 20 personas atrapadas por las llamas cuando circulaban por la entonces carretera TF-713, actual G-2.Las víctimas, entre ellas varias autoridades que se dirigían hacia la zona de La Laja, quedaron rodeadas por el fuego sin posibilidad de escapar. El incendio arrasó alrededor de 900 hectáreas de matorral y monte bajo.PublicidadRiba de Saelices (17 de julio de 2005)El incendio de Riba de Saelices (Guadalajara), declarado el 17 de julio de 2005, sigue siendo uno de los episodios más trágicos de la historia reciente de España. En él fallecieron 11 personas, dos agentes medioambientales y nueve integrantes de retenes forestales, mientras trabajaban en la extinción de un fuego originado por una barbacoa mal apagada.La magnitud de esta tragedia impulsó importantes cambios en la prevención y gestión de los incendios forestales. Además, 1994 continúa siendo el año con mayor número de víctimas mortales por incendios en España, con un total de 30 fallecidos, de los que 22 perdieron la vida durante las labores de extinción y ocho al no poder escapar del avance del fuego.Incendio de Los Gallardos (10 de julio de 2026)El incendio forestal declarado en Los Gallardos (Almería) durante la madrugada de este viernes se ha convertido en uno de los más graves registrados en Andalucía. El consejero andaluz de Presidencia, Interior, Diálogo Social y Simplificación Administrativa, Antonio Sanz, lo ha calificado como una "tragedia sin precedentes" y como el incendio con mayores consecuencias registrado hasta la fecha en la comunidad.En las labores de extinción participan alrededor de 150 profesionales, entre ellos bomberos forestales, técnicos de operaciones y de extinción, agentes de Medio Ambiente, unidades médicas especializadas, autobombas y efectivos de coordinación de emergencias.A las 22.37 horas del jueves, el consejero decidió elevar el nivel del plan de emergencia a la situación operativa 2 debido a la rápida evolución del fuego y a su elevado potencial de propagación, tras declararse esa misma tarde en el municipio almeriense.Para encontrar un precedente similar en Andalucía hay que remontarse al Parque Natural de Grazalema en 1992, cuando un incendio acabó con la vida de cinco integrantes del dispositivo del Plan Infoca mientras participaban en las labores de extinción.Millares (4 de julio de 1994)El verano de 1994 es considerado uno de los más complicados que ha vivido España en materia de incendios forestales. Durante aquella campaña se produjeron numerosos fuegos de gran extensión, entre ellos el registrado en Millares y Llanera de Ranes, en la Comunidad Valenciana, donde perdieron la vida siete personas mientras participaban en los trabajos de extinción. El elevado número de siniestros y víctimas convirtió aquel año en uno de los episodios más trágicos de las últimas décadas.PublicidadAquel incendio se convirtió en un ejemplo de la peligrosidad a la que se enfrentan los equipos que trabajan contra el fuego. La combinación de altas temperaturas, condiciones adversas y la dificultad para controlar las llamas puso de manifiesto los riesgos que asumen bomberos forestales, brigadistas y personal de apoyo durante estas emergencias.