La temporada de alto riesgo de incendios en España ha arrancado con una tragedia. La muerte de al menos 12 personas en Los Gallardos (Almería) ha cogido a todos los equipos contraincendios de España en alerta máxima, de norte a sur, tensionados por la sucesión de olas de calor hasta en las comunidades más húmedas y después de una primavera ya complicada. Según los datos provisionales que maneja el Ministerio para la Transición Ecológica, en los primeros seis meses del año se produjeron 12 grandes fuegos de más de 500 hectáreas. Se trata de la segunda mayor cifra de la década, después de los 15 registrados en el mismo periodo de tiempo en 2023 y empatada con los 12 de 2022.Este viernes son 28 los incendios activos en España, 12 de ellos en Castilla y León, una comunidad golpeada ya el verano pasado por una crisis incendiaria de gran magnitud. Cataluña ha sido de los primeros territorios en verle las orejas al lobo. Ha afrontado uno de los comienzos de verano más difíciles de los últimos años. En apenas unos días ha encadenado varios incendios forestales de entidad, favorecidos por las altas temperaturas, la baja humedad y el viento, condiciones que han obligado a los bomberos a hacer frente a varios fuegos simultáneos. El incendio más grave ha sido hasta el momento el de Les Gavarres (Girona), que arrasó unas 2.200 hectáreas y obligó a confinar a unas 12.000 personas. A este se le sumaron otros incendios relevantes en municipios como Guimerà (Lleida), Gavà (Barcelona) o Sentmenat (Barcelona). Cataluña llegó a sufrir esta semana hasta seis incendios simultáneos con potencial para devorar centenares de hectáreas. En lo que va de año ya se han quemado 3.544 hectáreas en Cataluña.La consejera de Interior, Núria Parlon, ha advertido este viernes en SER Catalunya de que la próxima semana volverá a ser “sensible y delicada” tras la tregua meteorológica prevista en esta comunidad para este viernes y sábado. Según el Plan Alfa de los Agentes Rurales de la Generalitat, 437 de los 947 municipios de Cataluña siguen presentando un riesgo muy alto o extremo de incendio. Tras lo acontecido en Almería, donde al menos parte de los fallecidos huían de las llamas por rutas distintas de evacuación según las autoridades, Parlon ha pedido a la ciudadanía que siga las indicaciones de los servicios de emergencias y ha subrayado que si los bomberos ordenan un confinamiento, “es lo que se tiene que hacer”. “Aunque veamos las llamas cerca, nunca hay que autoevacuarse; hay que llamar al 112 y seguir las instrucciones”, ha insistido.Las primeras semanas de campaña veraniega contra incendios han dejado en Castilla y León un único fuego de gran entidad, en Congosto, que quemó 517 hectáreas. De momento no se han producido incendios extremos pero los bomberos advierten de que las condiciones climatológicas y la falta de prevención apuntan a un verano complejo, como el de 2025: mucha lluvia invernal y altísimas temperaturas que desecan esa vegetación. La provincia más afectada, como habitualmente, ha sido León: 27 de los 63 fuegos de más de cinco hectáreas en la comunidad se han producido en suelo leonés, frente a los 16 de Zamora, el otro territorio históricamente víctima de estas catástrofes. La zona de León más dañada este año es la comarca de El Bierzo, donde a principios de esta semana varias tormentas con rayos dejaron llamas activas en lugares distintos y fuegos catalogados de nivel 2 -sobre un máximo de 3- que ocasionaron desalojos o confinamientos. Los brigadistas consultados desconfían de los “rayos latentes”, esos que no desencadenan chispas al instante pero sí se avivan con el viento o con los días. Además, insisten en que la Junta apenas ha mejorado sus condiciones laborales ni la coordinación del dispositivo.En la Comunidad Valenciana, no se han producido de momento incendios de importancia, pero las entradas de aire cálido y las consiguientes olas de calor hacen que los expertos concluyan que las previsiones para los meses siguientes no son buenas. Las tres provincias valencianas están desde hace días con riesgo extremo. El último siniestro que inquietó a las autoridades valencianas y a los servicios de extinción fue el que se desencadenó el pasado domingo en Soneja (Castellón) por su cercanía a áreas pobladas -tuvieron que ser desalojadas 500 personas-, y al parque natural de la Sierra de Espadán. El fuego consiguió controlarse después que ardieran 183 hectáreas.En Huesca, a finales de junio, un fuego arrasó 4.000 hectáreas. La alerta llega a la España húmeda. Asturias no tiene este viernes ningún incendio activo, pero prácticamente los 78 concejos están en riesgo alto, muy alto en los del suroccidente. Y es que la primavera entró en España este año avisando del peligro. Ya en marzo ardía el norte de Cáceres, y en abril Galicia, Asturias y Cantabria.
Verano de alerta roja en España tras el récord de grandes incendios en la primera mitad del año
28 fuegos activos mantienen en tensión a los equipos de emergencias de norte a sur. Hasta junio se produjeron 12 fuegos de gran magnitud, una cifra que en la última década solo se superó en 2023













