Aún queda faena para aprobar el primer convenio colectivo estatal del comercio textil, que afectará a cerca de 120.000 trabajadores. El Ministerio de Trabajo considera que algunos aspectos del texto, pactado entre la patronal ARTE —a la que pertenecen gigantes de la moda como Inditex, Mango o Primark— y los sindicatos CCOO y Fetico, no cumplen con la legislación vigente y ha pedido subsanarlos. Lo más relevante es que debe eliminar la prioridad que otorga en exclusiva al País Vasco, una exigencia que están dispuestos a cumplir. El acuerdo de finales de mayo contemplaba que solo los convenios de las tres provincias del País Vasco tendrían prioridad sobre el estatal. Se accedió así al reclamo del sindicato vasco ELA, que presionó durante toda la negociación para asegurar las mejores condiciones laborales y económicas que hay en Álava, Vizcaya y Guipúzcoa. Sin embargo, desde la cartera dirigida por Yolanda Díaz entienden que ese punto contraviene el Estatuto de los Trabajadores y piden suprimirlo o realizar una modificación profunda. No es que priorizar las condiciones provinciales sea ilegal, sino que esta no es la manera de hacerlo. "Se puede establecer en los acuerdos interprofesionales de ámbito autonómico [...], lo cual no es el caso que nos ocupa, pues aquí estamos ante un convenio colectivo de ámbito estatal", señala el ministerio en la resolución a la que ha tenido acceso El Confidencial. Asimismo, remarca que en ningún caso puede limitarse a una única región, sino que debería poder favorecer a todas las que cumplan los requisitos. Desde la patronal ARTE reconocen en un comunicado que, como es habitual en estos procesos, "la autoridad laboral ha formulado requerimientos de subsanación sobre el texto presentado" y aseguran que atenderán las peticiones "para que el expediente siga avanzando en las fases previstas y el convenio prosiga su tramitación". Fuentes de la negociación señalan que el párrafo donde se menciona la cuestión del País Vasco se eliminará directamente, porque el Estatuto de los Trabajadores ya lo reconoce de antemano a todas las provincias que tengan pactadas mejores condiciones. El acuerdo contemplaba que los convenios de las tres provincias del País Vasco tendrían prioridad sobre el estatal El Ministerio de Trabajo ha dejado en suspenso la tramitación de este convenio hasta que se solventen las 16 subsanaciones solicitadas, para lo que ha dado un plazo de diez días hábiles. Algunas son sobre aspectos técnicos o formales, pero hay otras que también suponen aclarar aspectos importantes. Por ejemplo, requiere revisar la regulación sobre concurrencia de convenios, adaptar la definición de los contratos por circunstancias de la producción a la legislación laboral actual o aclarar el régimen de compensación de los excesos de jornada. También exige eliminar la prohibición de que los trabajadores con contrato temporal puedan acceder a excedencias voluntarias, así como actualizar las referencias legales sobre el cuidado de menores o adecuar la cláusula de jubilación forzosa a la normativa vigente. También insta a incorporar expresamente la protección de las víctimas de violencia sexual, ya que el texto actual únicamente ampara a las víctimas de violencia de género. División sindical en el acuerdo El convenio presentado ante la autoridad laboral estuvo más de dos años negociándose y finalmente salió adelante sin el apoyo de todos los sindicatos. Los únicos que votaron a favor fueron CCOO y Fetico, sumando 9 representantes entre ambos, suficientes para que la iniciativa se aprobara por una mayoría mínima. En cambio, UGT y la organización gallega CIG se posicionaron en contra, igual que la vasca ELA, a pesar del guiño que le hicieron al incluir expresamente la prioridad del País Vasco. Las dos primeras presentaron un escrito ante la Dirección General de Trabajo para que el convenio no fuera registrado. Lo pactado ahora mismo es que el convenio tenga una duración de tres años, estando vigente desde este 2026 hasta 2028. Grosso modo, se acordó una homogeneización de los salarios para todas las comunidades autónomas —con la excepción del País Vasco—, equiparar también los tipos de contrato y mejorar significativamente la jornada laboral en todas las grandes cadenas de moda. En materia económica, se incluyen tablas salariales con incrementos progresivos a lo largo de esos tres años. Concretamente, se establecen alzas en las diferentes categorías profesionales en función de las responsabilidades, que van desde los 18.000 euros hasta los 24.860 euros anuales. De esta manera, repercutirán de forma favorable en los contratos a tiempo parcial, al incrementarse el valor/hora de los mismos, gracias al incremento de jornada y el alza de salario en tablas acordado. Los únicos sindicatos que se posicionaron a favor fueron CCOO y Fetico, sumando 9 representantes entre ambos Entre las medidas también está la reducción progresiva de la jornada laboral, que se situará en las 38,5 horas semanales al final del periodo. No obstante, se respetarán los horarios actualmente vigentes en los convenios provinciales que sean inferiores a los establecidos en este preacuerdo, así como las jornadas especiales de Nochebuena, Nochevieja, Reyes, Sábado Santo o sábados tarde. Aún queda faena para aprobar el primer convenio colectivo estatal del comercio textil, que afectará a cerca de 120.000 trabajadores. El Ministerio de Trabajo considera que algunos aspectos del texto, pactado entre la patronal ARTE —a la que pertenecen gigantes de la moda como Inditex, Mango o Primark— y los sindicatos CCOO y Fetico, no cumplen con la legislación vigente y ha pedido subsanarlos. Lo más relevante es que debe eliminar la prioridad que otorga en exclusiva al País Vasco, una exigencia que están dispuestos a cumplir.
La patronal de Inditex y Mango quitará la prioridad exclusiva del País Vasco para aprobar su convenio estatal
Desde ARTE aseguran en un comunicado que atenderán las peticiones de la autoridad laboral "para que el expediente siga avanzando en las fases previstas y el convenio prosiga su tramitación"








