Bajad las armasPocos comprender�n que la cumbre ha sido un �xito no a pesar de su servilismo sino gracias a �lMark Rutte y Donald Trump, en la cumbre de la OTAN de Ankara.EFEActualizado Jueves,

julio

22:56Audio generado con IAEs f�cil meterse con Rutte. Ya era f�cil cuando se desempe�aba como liberal calvinista durante sus 14 a�os en el poder, pag�ndose de su bolsillo el piso en el que viv�a y llegando cada ma�ana en bici a su despacho de primer ministro de los Pa�ses Bajos, desde donde maldec�a a las cigarras del sur. Ahora que ejerce de siervo del presidente yanqui m�s desequilibrado de los �ltimos 250 a�os, solo a un menguado o a un temerario se le ocurrir�a escribir su apolog�a. Pero nos pagan para correr el encierro de este folio en las inmediaciones de alg�n pit�n, cinco d�as a la semana y once meses al a�o. Para leer a los cabestros se suscribe usted a la competencia. Veamos. El se�or Rutte puede ser muchas cosas, pero no es un imb�cil como Hegseth ni un fan�tico como Vance ni tampoco un corrupto como Infantino. Su servilismo es tan obsceno que no puede responder a una debilidad de car�cter sino a una estrategia consciente. �Qu� pretende el astuto Mark cuando sale al encuentro del ego elefanti�sico de Donald Trump con los pantalones por los tobillos? Pues exactamente lo que ha conseguido: salvar la OTAN un a�o m�s. Es decir, un a�o menos de ciclotimia trumpista. Rutte sirve al mismo prop�sito para el cual se forj� la Alianza: defender a Europa del imperialismo ruso, ayer comunista y hoy nacionalista. Y si cree que para mantener a la primera potencia del mundo dentro de la muralla debe conducirse como un buf�n medieval, lo hace. Si doblando el lomo para enjabonar a ese ni�o grande asomado a la senilidad que se encierra con un espejo en la at�mica jugueter�a de la Casa Blanca logra generar la espuma suficiente para que el nene no se enfade y condene por un berrinche el futuro de millones de europeos del este, lo hace. Por eso Trump se ha vuelto a Washington convencido de que ha metido en vereda a esos decadentes europeos, sin sospechar que el burlado ha sido �l. En auxilio de Rutte no salgo yo sino Max Weber, autor de la c�lebre distinci�n entre �tica de la convicci�n y �tica de la responsabilidad. A la primera responde ese periodista dan�s que pregunta a Rutte si no le da verg�enza. A la segunda responde Rutte conservando la calma y tratando de que la opini�n p�blica europea atienda m�s a la ganancia que a la honra. Pocos comprender�n que la cumbre ha sido un �xito no a pesar del servilismo de Rutte sino gracias a �l. Pero a los ucranianos que acaban de acceder a 80.000 millones y a la licencia de uso de los misiles Patriot no har� falta que nadie se lo explique.