Mark Rutte, secretario general de la OTAN, ha vuelto a ponerse del lado de Donald Trump en Ankara, lo que le protege de su ira y del sol, con respecto a los nuevos ataques a Irán. El refranero castellano ya lo aconseja: quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija. Los anglosajones se dejan de metáforas y hablan sin tapujos al respecto: It helps to have friends in high places (Ayuda tener amigos en las alturas). Rutte ha intentado hacerse amigo de Trump desde el primer día que este le apretó la mano sin piedad en el saludo. Le dice lo que quiere oír, no lo contradice en nada y le cuenta chascarrillos. Es un tipo con cara de chistoso, que achina los ojos, resalta sus patas de gallo y sonríe de oreja a oreja. Y no le importa hacer un poco de show en su presencia, aunque Barack Obama ha escrito que la política no es un espectáculo, sino una forma de resolver los problemas. Ludovic Marin / AfpTrump llegó a la cumbre de la OTAN en Turquía, diciendo que estaba allí para no hacerle un feo a Recep T. Erdogan, pero que no tenía ganas de asistir, pues no se le ha pasado su rencor con los europeos, que no le han seguido en su ofensiva contra Irán. Una guerra que no ha ganado, que no consigue cerrar, que ha fortalecido al régimen iraní y que ha supuesto un alto coste. Y lo peor, que los compromisos sobre el programa nuclear no serán más firmes que los que consiguió Obama en el 2015.Trump fue a la cumbre de la OTAN sin ganas y sale con la sensación de que Irán es su avisperoTrump se ha quejado con dureza del papel de Francia, Italia, Reino Unido y Alemania. Con España se ha ensañado, demostrando que le duele que sus palabras no atemoricen. La ofensiva en Irán y el caos creado en el estrecho de Ormuz ha sido un error, olvidando que Fouché ya advirtió que un error es peor que un crimen.En su día, la invasión de Irak fue la guerra más estúpida desde que el emperador Augusto envió sus legiones a Alemania en el año 9 a.C. y las perdió, como escribió Martin van Creveld, historiador de asuntos militares israelí. Pero en el ranking, la guerra contra Irán le va a la zaga. Por todo ello a Trump le ha dado una gran pereza ir hasta Ankara. Es más, ha vuelto a dar la tabarra con Groenlandia y a amenazar con sacar las tropas de Europa para tener un titular de la cumbre y una sonrisa de Rutte.
El error es peor que un crimen, por Màrius Carol
Mark Rutte, secretario general de la OTAN, ha vuelto a ponerse del lado de Donald Trump en Ankara, lo que le protege de su ira y del sol, con respecto a los nuevos ataques a Irán. El refranero castellano ya lo aconseja: quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija. Los...














