El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, ha enviado una misiva dirigida al presidente de los obispos, Luis Argüello, tras unas declaraciones este jueves en las que atacaba al Gobierno a través de alusiones: "Cuando un Estado olvida la ética, se convierte en una banda de ladrones, y a las pruebas me remito". PublicidadAnte estas insinuaciones, Bolaños ha mostrado su "sorpresa" y ha apuntalado: "¿Qué le parecería si un miembro del Gobierno calificase a la Iglesia entera como banda de agresores sexuales, a las pruebas me remito?". Para decir a continuación en la carta que "evidentemente sería falso y profundamente injusto".Bolaños ha calificado las declaraciones de Argüello, que ha pronunciado en el curso El colapso de la democracia, la oportunidad para una geopolítica al servicio del ser humano, como "ofensivas, tanto desde el punto de vista personal como institucional"."Jamás he caído en una descalificación de ese calibre, por lo que le invito cordialmente a que nuestras relaciones estén marcadas por la moderación, el respeto y la justicia en lugar de por la exageración y el partidismo en favor de las fuerzas de la derecha y la ultraderecha", ha pedido el presidente de la cartera de la Presidencia.Finaliza la misiva con una búsqueda de entendimiento y una mirada a la "colaboración productiva y respetuosa" como la que se ha tenido durante la visita del papa León XIV a España, por lo que ha llamado a Argüello a reconducir sus palabras.PublicidadContra el orgullo y la eutanasiaEl presidente de la Conferencia Episcopal no solo ha atacado al Gobierno, sino también a las leyes sociales que ha aprobado por "ensalzar la individualidad" como la capacidad de una persona de autodefinir su género, el control personal sobre el fin de la vida, el impulso a las políticas abortistas o la constante creación de derechos específicos para las distintas comunidades.De esta forma, ha argumentado que basta leer las exposiciones de motivos de las leyes aprobados en España en los últimos diez años referidas a las cuestiones de sexo y género para ver cómo "hay un proyecto de deconstrucción antropológica de autonomía para decidir yo mi propio género despreciando el cuerpo, como expresión máxima orgullosa".