Juan Carlos MerinoMadrid 10/07/2026 13:00 Actualizado a 10/07/2026 13:56 “Parece que quieren que Feijóo llegue también bajo palio, como el Caudillo”, ha replicado con contundencia el ministro de Transportes, Óscar Puente, ante el nuevo choque institucional provocado por el presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, que el jueves vino a tachar al Gobierno de Pedro Sánchez de “banda de ladrones”. “Ni así va a llegar”, ha pronosticado Puente sobre las expectativas del líder del Partido Popular de lograr gobernar tras las próximas elecciones generales, con el presunto beneplácito de los obispos españoles. En el Ejecutivo recuerdan que el propio Argüello ya demandó recientemente un adelanto electoral, en sintonía con la estrategia política de Alberto Núñez Feijóo.El ministro de la Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, ya acusó a Argüello de “partidismo en favor de las fuerzas de la derecha y la ultraderecha”, en la carta que remitió al presidente de los obispos el mismo jueves. “Cuando un Estado olvida la ética se convierte en una banda de ladrones, y a las pruebas me remito”, advirtió Argüello durante su intervención en un curso de verano sobre “el colapso de la democracia”, en velada alusión al Ejecutivo. Y Bolaños, que también es el responsable de las relaciones del Gobierno con la Iglesia católica, le reprochó que abordara la actualidad política “en términos no solo marcadamente partidistas, sino también ofensivos, tanto desde el punto de vista personal como institucional”.Ojo por ojo, Bolaños requirió en su misiva a Argüello: “¿Qué le parecería si un miembro del Gobierno calificase a la Iglesia entera como ‘banda de agresores sexuales, a las pruebas me remito’?”. El ministro aseguró que “evidentemente sería falso y profundamente injusto”. E invitó al presidente de la Conferencia Episcopal a “reconducir sus declaraciones públicas”, para que sean “más respetuosas con el conjunto de la sociedad y sus representantes públicos”.Pero, este viernes desde Valladolid, Argüello no solo no se ha retractado de sus palabras, sino ha defendido su “intervención académica” de la víspera y ha preguntado por qué el Ejecutivo se ha dado por aludido por sus declaraciones. “Cada uno verá por qué se siente aludido, porque yo no he hablado del Gobierno”, ha señalado. “No me refería al Gobierno, me refería al Estado, incluyendo a los ciudadanos. Yo incluí en la cita de San Agustín y Benedicto XVI a los ciudadanos que no pagan impuestos, a quienes hacen facturas en negro, a quienes en diversas otras relaciones de la vida económica o social defraudan”, ha alegado.Una reacción que no ha convencido en absoluto al Ejecutivo. La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha reclamado inmediatas disculpas a Argüello por tachar al Gobierno de “banda de ladrones”. “Es absolutamente inaceptable, totalmente contrario al propio mensaje que hizo el Papa”. Y ha asegurado que el presidente de los obispos “no nos tiene que dar lecciones de ética”. “Espero que se disculpe adecuadamente”, ha demandado Robles, ante lo que ha considerado como un “insulto” al Gobierno. “Esas palabras no solo son injustas sino que además conllevan un enorme descrédito a la Iglesia católica”, ha advertido.La ministra de Ciencia, Diana Morant, también ha denunciado la intencionalidad política que ha atribuido a Argüello: “No sé si es el presidente de la Conferencia Episcopal o un colaborador de Vox, atendiendo también a que da mítines con Vox”. “De manera que, si queremos, podemos generalizar y decir que la Iglesia en nuestro país es de Vox”, ha criticado.Madrid, 1966. Redactor de La Vanguardia en Madrid desde 1997
El Gobierno acusa al presidente de los obispos: “Quieren que Feijóo llegue bajo palio, como el Caudillo”
“Cada uno verá por qué se siente aludido, porque yo no he hablado del Gobierno”, alega Argüello ante la misiva que le remitió Bolaños y la exigencia de disculpas por parte del Ejecutivo










