La Seguridad Social está enviando miles de cartas a trabajadores que se encuentran cerca de la edad de jubilación para informarles de los incentivos disponibles si deciden retrasar su retiro. El objetivo es explicar las ventajas de la jubilación demorada, una fórmula que permite seguir cotizando más allá de la edad ordinaria y mejorar la futura pensión. En las comunicaciones, a las que ha tenido acceso Expansión, el organismo detalla que aplazar la jubilación puede dar acceso a “beneficios importantes”. Entre ellos figura un incremento del 4% adicional y vitalicio en la cuantía de la pensión por cada año completo cotizado después de alcanzar la edad legal de retiro. Ese aumento puede traducirse en una subida mensual de entre 24 y 134,38 euros, según la cuantía de la pensión que corresponda a cada trabajador. Además, en determinados casos también se contempla un 2% adicional para periodos superiores a seis meses e inferiores a doce a partir del segundo año, lo que podría permitir incluso superar el tope máximo de la pensión pública. Otra opción es recibir el incentivo en un pago único. En este caso, la cantidad puede llegar hasta 13.812 euros por cada año de retraso para quienes hayan cotizado 44 años y medio o más y tengan derecho a una de las pensiones más altas. Para pensiones más bajas, la cifra se situaría en torno a 4.865 euros, mientras que, con una cotización inferior a 44 años y medio, el importe máximo bajaría hasta 12.563,67 euros. La Seguridad Social también ofrece una fórmula mixta, pensada para quienes retrasen la jubilación al menos dos años. Esta modalidad combina una parte de incremento en la pensión con una cantidad a tanto alzado, es decir, un pago único que se recibe en el momento de acceder finalmente a la jubilación. Así, el trabajador puede adaptar el incentivo a sus necesidades económicas. Además, existe la posibilidad de compatibilizar trabajo y pensión mediante la jubilación activa, siempre que se retrase el retiro al menos un año. En ese caso, el porcentaje de pensión compatible con el empleo aumenta progresivamente: 45% si se retrasa un año, 55% si son dos, 65% si son tres, 80% si son cuatro y 100% a partir del quinto año. Según la carta remitida, quienes opten por esta vía tendrán también menos cargas sociales, al cotizar solo por incapacidad temporal, contingencias profesionales y solidaridad. La Seguridad Social está enviando miles de cartas a trabajadores que se encuentran cerca de la edad de jubilación para informarles de los incentivos disponibles si deciden retrasar su retiro. El objetivo es explicar las ventajas de la jubilación demorada, una fórmula que permite seguir cotizando más allá de la edad ordinaria y mejorar la futura pensión.