Javier Dale 08/07/2026 12:39 Actualizado a 08/07/2026 13:11 Los vecinos que han sido desalojados de las 93 viviendas en ocho edificios del barrio de Sant Gervasi-La Bonanova de Barcelona no podrán volver a sus domicilios por lo menos hasta el sábado, después de haber pasado una primera noche, la pasada, fuera de su vivienda habitual. Así lo ha explicado Ramon Ramírez, director general de Infraestructuras de Movilidad del Departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica. El regreso de los afectados a sus domicilios se llevará a cabo, en todo caso, de manera escalonada.Ramírez ha concretado que en este tiempo se llevarán a cabo evaluaciones “para garantizar la estabilidad del terreno”. En una primera aproximación realizada esta mañana los resultados recogidos fueron “positivos”, lo que no obsta para que se necesiten “tres días de medidas continuas para garantizar la estabilidad del terreno”. La decisión sobre cuándo y en qué condiciones se realizará este regreso queda en manos del análisis de “los técnicos” encargados del caso, añadió el jefe de Infraestructuras.En las fachadas de los edificios desalojados se han colocado sensores para monitorizar en todo momento movimientos de tierraEn cuanto a las grietas aparecidas en los edificios previamente al derrumbe, que este martes denunciaron los vecinos, Begoña Castillblanque, directora de proyectos de la Dirección General de Infraestructuras de la Generalitat, especificó que, aunque desconoce “el número exacto”, la Administración no tenía recogidas “demasiadas denuncias”. Castillblanque explicó que Infraestructuras tiene establecido un protocolo de estudio y seguimiento de este tipo de denuncias.Lee tambiénSobre el cómo se están ejecutando los trabajos en el terreno, Gerard Prades, Jefe de Unidad de Bombers de Barcelona (Cap d’unitat de Bombers de BCN) explicó que la fase de estabilización “se dio por terminada el martes. Ahora estamos en la fase de consolidación del terreno, que requiere una monitorización de tres días” para asegurar que el terreno se ha asentado. Ayer se estuvo inyectando hormigón para tapar el boquete surgido en la pizzería Verona.El incidente ha motivado un amplio despliegue de efectivos entre los que destaca la presencia de topógrafos. En las fachadas de los edificios desalojados se han colocado sensores para monitorizar en todo momento posibles movimientos de tierra.Prades añadió que la presencia de los bomberos en el lugar del suceso será “constante”, también para “dar asistencia a los vecinos que quieran recuperar pertenencias” que vayan a necesitar en este desalojo forzoso. Con este fin Bombers de Barcelona han instalado una carpa en la plaza Frederic Soler desde donde acompañan a los residentes en los pisos evacuados para recoger sus enseres personales.“Ahora estamos en la fase de consolidación del terreno, que requiere un seguimiento de tres días”, dice Bombers de BarcelonaLos afectados, residentes en las 93 viviendas de los ocho edificios desalojados, pasaron la noche del lunes en residencias de otros familiares, hoteles facilitados por las aseguradoras y dependencias municipales, en el caso de los vecinos que precisaban de algún tipo de atención especializada. En esta primera noche solo dos personas han requerido alojamiento en un equipamiento municipal.Desde el primer momento una de las principales preocupaciones de las autoridades ha sido la de gestionar la lógica inquietud de los vecinos ante el temor de que el incidente tenga mayores consecuencias, una circunstancia que se ha negado desde la Generalitat como desde el Ayuntamiento, que insisten en que este incidente en nada se parece al del hundimiento de enero del 2025 en el barrio del Carmel.Javier Dale Becedóniz (Santander, 1975) es periodista. Tras ser coordinador de contenidos del fin de semana en La Vanguardia (edición digital), fue Jefe de Redacción en Newtral.es y portadista en ABC