Los vecinos desalojados por el socavón de la L9 no podrán volver a sus casas, como mínimo, hasta el viernes de la semana que viene. Así lo ha anunciado el director general de Infraestructuras de Movilidad de la Generalitat, Ramon Ramírez, quien ha explicado que, aunque todas las comprobaciones muestran una reducción de los movimientos del terreno y la evolución es positiva, se ha decidido revisar el estado del subsuelo bajo cada edificio, tal y como han recomendado los expertos.
Esta decisión obligará a prolongar el desalojo, que inicialmente se había previsto que finalizara este sábado. Este jueves comenzaron a desplazarse equipos a la zona para iniciar estas comprobaciones. Ramírez ha señalado que el próximo viernes se volverá a evaluar la situación.
El socavón se produjo el martes y, desde entonces, se ha llevado a cabo un control “exhaustivo” de los movimientos del terreno. “La evolución es muy positiva, los movimientos se están reduciendo dentro de los márgenes previstos”, ha afirmado Ramírez, quien ha asegurado que están “muy tranquilos”. Aun así, ha detallado que los expertos han recomendado comprobar el estado del terreno situado bajo los edificios. Esto hará que los vecinos tengan que regresar más tarde a sus viviendas. Ese regreso podría producirse a partir del viernes de la próxima semana, aunque Ramírez ha precisado que ese día se realizará una nueva evaluación y se tomará una decisión definitiva.












