La Guardia Urbana y los Bomberos de Barcelona han desalojado este martes poco antes de las 11.00 horas a 23 personas de cinco fincas de las calles de Rubinstein y Teodora Lamadrid, en el acomodado barrio del Putxet de Barcelona (Sarrià-Sant Gervasi) por un socavón que se ha abierto en el patio interior de la manzana, ha avanzado El Periódico. La Generalitat ha confirmado que el agujero se ha producido en el trazado de las obras del tramo central de la L9 del metro, por donde está pasando la tuneladora que construye la galería del metro. Laura Carrasco, responsable de Geología y trabajos subterráneos del departamento de Territorio ha relatado que esta misma mañana “desde la obra se ha dectado un aumento de asentamientos [movimientos] en los edificios de la zona donde se está tunelando y se ha decidido trasladar personal a la calle, desde donde han dado dado aviso de la cavidad”. De inmediato se comenzará a llenar el agujero de hormigón, ha añadido la técnica, para “consolidar y estabilizar” el terreno. La zona está monitoreada con sensores colocados por Infraestructures, la empresa de la Generalitat que hace las obras.En Barcelona, este caso evoca inevitablemente el socavón que se produjo hace 21 años en las obras de la L5 en el barrio del Carmel, que provocaron un agujero gigante y obligaron a a desalojar a más de 1.000 personas, requirió la demolición de varios edificios y supuso una profunda crisis de realojos e indemnizaciones que se prolongó durante años. A diferencia de entonces, con todo, el agujero de este martes se ha producido sobre el túnel ya construido, porque el sistema de trabajo en la L9 es distinto del de entonces en la L5. La L9 se construye con una tuneladora que, de manera simultánea, agujerea el suelo, arma un arco metálico de 12 metros de diámetro, como un escudo, y reviste las paredes de hormigón dejando a su paso el túnel por el que pasará el metro. Carrasco ha explicado que el socavón (una palabra que los responsables de territorio y bomberos evitan y utilizan “cavidad”) se ha producido a unos 10 metros de donde sigue perforando la tuneladora. Esto es, hace pocos días u horas que la tuneladora pasó por debajo del punto hundido ahora. “La cavidad está asociada a la excavación”, ha dejado claro y en un punto por el que la tuneladora ya ha pasdado y el túnel ya está “sostenido y revestido, es totalmente distinto al de El Carmel”.El socavón se ha tragado parte de la terraza interior y los baños del restaurante Verona, que está en la calle de Teodora Lamadrid número 3. Los vecinos explican que desde hace días vienen quejándose de que habían aparecido grietas en sus edificios, y que esta mañana han escuchado “ruidos secos” y han decidido llamar a los Bomberos. “Al cabo de una hora han llegado y nos han dicho que cogiésemos medicamentos y documentación y hemos salido”, explica Teresa Pons, de 80 años, vecina de uno de los edificios afectados. En el bar del mercado, un hombre ironiza: “No tenemos metro, pero tenemos agujeros”.Los vecinos han sido atendidos primero en el mercado municipal del barrio, justo enfrente de los edificios afectados, y luego han sido trasladados al centro cívico Vil·la Florida, donde se han instalado los equipos del Centro de Urgencias y Emergencias Sociales de Barcelona (Cuesb). Merche Cuestas, jefa territorial del CUESB, ha explicado que durante toda la tarde estarán atendiendo a afectados, aunque algunos ya están en casa de familiares o no estaban en casa.En la misma plaza del mercado, a las 10.00 horas había abierto la clínica dental Barrera. “Nos estábamos cambiando y han llegado los bomberos diciendo que por precaución teníamos que salir. Esta mañana las compañeras han encontrado muchas grietas en las paredes”, ha contado Thaïs López, higienista del centro dental. Los edifcios desalojados preventivamente son el 2, 4 y 6 de la calle de Rubinstein. Y los números 1 y 3 de Teodora Lamadrid.Al lugar se han desplazado seis dotaciones de los Bombers de Barcelona (dos tanques, tres vehículos de mando y una ambulancia) para trabajar en la zona, donde se ha detectado un agujero de unos ocho metros de diámetro que afecta al patio interior y a un pequeño almacén. Al lugar también ha acudido la teniente de alcalde y concejal del distrito Maria Eugènia Gay. El alcalde, Jaume Collboni, y la teniente de alcalde Laia Bonet han asistido a una reunión de emergencia con los consejeros Sílvia Paneque y Albert Dalmau, juntamente con los servicios técnicos. Fuentes municipales explican que “se trabaja para estabilizar el agujero y poder trabajar en la zona”. Se ha desplegado un centro de mando en la plaza del mercado, en un vehículo de bomberos, con el teniente de alcalde de Seguridad, Albert Batlle. También se ha desplazado a la zona la gerente municipal, Laia Claverol.La consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica de la Generalitat, Sílvia Paneque, ha explicado que el socavón se ha producido en el “ámbito de trabajo de la Línea 9″ y que la prioridad del Govern desde el primer momento ha sido “garantizar la seguridad de las personas”, informa Bernat Coll. Tras la rueda de prensa del Consell Executiu, la también portavoz ha destacado que el desalojo preventivo de las cinco fincas afectadas se ha desarrollado sin que se hayan producido daños personales y ha explicado que los técnicos ya han iniciado la revisión de los cimientos de los edificios más próximos al socavón. Además, ha señalado que se ha ampliado el perímetro de seguimiento sobre los bloques cercanos para extremar las precauciones.Paneque ha explicado que el túnel de la línea 9 del metro se está excavando a unos 40 metros de profundidad y cuenta con un revestimiento que constituye “un elemento de seguridad importante”. No obstante, ha insistido en que los equipos técnicos están realizando todas las comprobaciones necesarias antes de adoptar nuevas decisiones. Mientras tanto, los Bomberos evalúan la estabilidad de la zona para determinar si los vecinos desalojados podrán regresar a sus viviendas en las “próximas horas o días”.
Un socavón en las obras de la L9 del metro obliga a desalojar cinco fincas en el barrio del Putxet de Barcelona
Los Bomberos trabajan en la zona, donde se ha detectado un agujero de ocho metros sobre el túnel ya construido










