El socavón que ha aparecido de manera repentina en el barrio del Putxet de Barcelona ha dejado desprevenidos a los vecinos de esta zona de Sarrià-Sant Gervasi. La gravedad del agujero de ocho metros de diámetro y cuatro de profundidad, que los técnicos de la Generalitat están hormigonando, ha obligado a desalojar 93 viviendas y los locales de ocho bloques de esta manzana conformada por las calles Rubinstein, Teodora Lamadrid y Sant Gervasi de Cassoles. Los vecinos, sorprendidos por el incidente provocado por las obras de la tuneladora de la L9, se han visto obligados a salir de sus casas con lo justo y a la espera de pasar una primera noche fuera de su hogar.Domingo Finez ha abierto esta mañana la pizzería Verona sin saber lo que había sucedido. Es el administrador del negocio de restauración y, al abrir la persiana, ha visto luz al fondo del local y ha pensado que se "había dejado una luz abierta, en la parte de atrás, donde los lavabos". Al acercarse, ha descubierto que los lavabos ya no estaban, "se los había tragado el socavón". "Es un socavón grande, se ha tragado el lavabo entero. Se ha ido todo para abajo, con el socavón", ha explicado en declaraciones a 20minutos mientras enseñaba fotos que ha hecho del incidente.El restaurador dice estar "en shock", pero también "contento porque, afortunadamente, no había nadie". Además, ha relatado que "ayer había aparecido alguna grieta", pero que "no esperaba esto" y ha explicado que ha hecho varias fotos del agujero: "Hasta me he hecho un selfie". Cuando ha visto los destrozos, ha ido a llamar a los bomberos, pero entiende que más personas están afectadas porque, cuando iba a avisar a emergencias, "ya venían los bomberos". Ahora "están los técnicos valorando" la situación en el interior de la manzana. "Deduzco que es por el metro, no lo sé", ha concluido.'Chicas, esto no es seguro'A pocos metros de la pizzería está la clínica dental Barreras, que también ha sido desalojada por precaución. Aunque en el interior no hay ningún socavón, una de sus trabajadoras, Thais López, ha explicado ante los periodistas que las paredes están llenas de grietas, pese a que el lunes cerraron con normalidad. "Mi jefa ha venido y ha dicho: 'Chicas, esto no es seguro' y pacientes y trabajadores hemos salido", ha añadido.Por el momento no sabe cuándo podrá volver a su puesto de trabajo, pero ha agradecido la labor de los bomberos. "Nos han hecho el favorazo de darnos lo mínimo para contactar con nuestras familias y poder volver a casa", ha explicado, ya que debido a la inmediatez con la que han tenido que salir de la clínica no han podido coger nada.Otra trabajadora de la zona, Flori, ha contado a este medio que se han enterado de la situación tras ser alertadas por un compañero de un local cercano, que les ha avisado de que había policía y bomberos por la aparición de una grieta. En ese momento, unos agentes les han dicho que tenían que salir de la tienda. Aunque cuenta que no han percibido ningún ruido ni vibración, sí habían observado con sus compañeras que en los últimos días había una mayor presencia de "topógrafos midiendo la zona" en comparación con los últimos meses. Por el momento, Flori no sabe cuándo podrá volver a su puesto de trabajo. "Hoy no podremos volver a trabajar y mañana ya veremos", ha señalado.Poniendo a salvo a Isis, la tortugaCarla también se ha visto afectada por el hundimiento. Ella es una joven que vive en la calle Sant Gervasi de Cassoles, 54, justo detrás de la pizzería afectada por el socavón. Acababa de llegar al casa del gimnasio cuando ha visto que la policía tocaba el timbre de sus vecinos y se ha asomado para "chafardear", explica a este rotativo. Poco instantes después, un agente ha llamado a su puerta para decirle que tenía que abandonar la vivienda "como máximo en 10 minutos", porque el bloque estaba "inestable y podía derrumbarse"."Me ha dado mucho miedo y me esperaba lo peor", asegura. La joven no ha dudado en qué tenía que llevarse: una maleta con ropa y a su tortuga de tierra, Isis. También ha explicado que en los últimos días escuchaba "ruidos raros". "Como si se cayera el edificio", señala. Tras ser desalojada, la joven ha optado por entrar en una cafetería cerca de su casa para refugiarse del calor, comer y esperar. Esta tarde tiene previsto acudir al punto de información habilitado en el centro cívico de Vilaflodia para saber dónde puede pasar la noche.Presencia de los equipos de emergenciasAunque algunos comercios cercanos al edificio afectado han sido desalojados por precaución, otros de la zona siguen abiertos y explican a 20minutos que hay mucha presencia policial en la calle, impidiendo el paso a todo el mundo para evitar que se acerquen al inmueble en el que se ha producido el socavón. Una trabajadora de una tienda de ropa del barrio detalla que ella no ha escuchado nada y que, por ahora, lo único que sabe es que por la mañana se había detectado una grieta en el edificio afectado.Mari Carmen, vecina del edificio número 6, ha explicado a este medio que llevan días denunciando que veían grietas en el parking que antes no estaban. Cuando las detectaron, avisaron a los administradores de finca, pero pese a ello no paraban de ver técnicos midiendo la zona con sensores. "Los ingenieros deberían revisar bien la zona antes de colocar una máquina como esta", ha dicho en referencia a la tuneladora de la L9. Por ahora, Mari Carmen no puede acceder al edificio, aunque no es de los afectados, por motivos de seguridad.