Solo en un barrio de Barcelona, la Esquerra de l’Eixample, más de 3.000 inquilinos viven con la angustia de si les van a echar de su casa. Estos son los cálculos que hace la asociación de vecinos en un estudio en el que, puerta a puerta, finca por finca, ha identificado en total 90 inmuebles que en los últimos años han sido adquiridos por grandes propietarios y que persiguen encarecer los alquileres o directamente expulsar a los actuales residentes.
“Los vecinos tenemos que hacer de inspectores de vivienda porque el Ayuntamiento no lo hace”, ha lamentado Xavier Riu, presidente de la Asociación de Vecinos y Vecinas de l’Esquerra de l’Eixample. Durante meses, los activistas preguntan comercios, consultan plataformas inmobiliarias, y llaman a los timbres para localizar residentes a los que no se les renueva el contrato de alquiler o incluso que ya se han marchado.
El resultado de la fotografía es de 90 fincas con procesos de expulsión de vecindario en marcha, que alcanzaría a más de 3.000 personas. Además, han mencionado la investigación de elDiario.es en la que se identifican 179 operaciones de compraventas de inmuebles enteros en el distrito del Eixample en los últimos siete años, aunque no han podido comprobar la situación de todas.







