Antonio ha pasado “una de las peores noches” de su vida. Es uno de los 93 vecinos de Sant Gervasi que han tenido que ser desalojados de sus hogares tras el socavón provocado por la tuneladora encargada de las obras de la nueva estación del Putxet de la L9 del metro de Barcelona.

Antonio no es su verdadero nombre. Este vecino de 63 años ha querido usar un pseudónimo para no alterar a su familia, con la que no tiene buena relación. Por eso, mientras muchas de las personas que se encontraban en su misma situación decidieron irse a casa de familiares, él se encontró que no tenía dónde ir y acabó alojado en un hotel.

“La solución ha sido echarnos sin previo aviso cuando nosotros ya llevábamos tiempo alertando de que algo no iba bien”, explica. Él es una de las personas que empezaron a ver aparecer grietas y “cosas raras” en sus casas semanas antes del agujero que apareció en los baños de la pizzería Verona y que ha puesto en alerta a los vecinos, al Ayuntamiento y la Generalitat.

“El lunes por la noche vi que se movía un poco el pladur del techo, pero no le di demasiada importancia y me fui a ver si España metía algún gol”, relata a elDiario.es Domingo Díez, propietario del restaurante. A la mañana siguiente, al abrir el local, vio luz saliendo de la puerta del baño. “Pensaba que me había dejado el interruptor encendido y, al entrar, vi el tremendo agujero”, sigue.