A la espera de lo que pueda suceder estos días entre Estados Unidos e Irán, dado que el presidente Donald Trump ha dado por "roto" el acuerdo de paz, el Fondo Monetario Internacional (FMI) acaba de hacer pública su revisión de verano de las Perspectivas Económicas Mundiales (WEO por sus siglas en inglés), en las que el eje franco-alemán sufre un importante recorte de PIB con respecto a lo que la entidad multilateral vaticinaba en abril. Mientras, España se mantiene como el 'puntal' del crecimiento de la eurozona.En Francia el recorte es muy drástico. El FMI habla de que el dinamismo de la eurozona se ralentiza debido al impacto del shock energético provocado por el cierre del estrecho de Ormuz, y Francia no será ajena a eso. Además, a eso hay que sumar el poco margen fiscal y político que tiene el país vecino. Por ello, la entidad aplica el mayor recorte de 'los grandes' del euro a los galos, concretamente una rebaja de tres décimas, hasta situar el avance del PIB en el 0,6%.

Para el año que viene, el FMI mantiene sus previsiones de crecimiento para Francia en el 0,9%.

En el caso de Alemania, aunque su economía haya tenido un buen comportamiento en el primer trimestre de este año, con un avance del PIB del 1,4%, el doble que la proyección del WEO de abril (0,7%), "impulsado por las exportaciones netas", aseguran desde la entidad, esto es algo puramente pasajero. Desde el FMI creen que el encarecimiento de la energía y el menor dinamismo de la eurozona, en general, es lo que lleva a los expertos a rebajar sus previsiones para la economía más grande de Europa una décima, hasta situar el avance del PIB en un 0,7%.