Madrid (EFE).- «Me preguntó si aceptaría llevar su anillo y ser su esposa», «estamos intentando quedarnos embarazados»; «estaba preparada para que se marchara». Estas frases pueden ser de cualquier pareja, pero aquí una de las partes es una inteligencia artificial, porque esas nuevas relaciones románticas evolucionan de forma similar a las humanas.

Para muchos, pensar en una relación romántica con una IA les remite a la película ‘Her’ (2013), pero ya son una realidad: uno de cada tres hombres jóvenes declara haber tenido una cita con una pareja virtual y cada mes se registran 70.000 búsquedas en internet sobre ese tema.

Estudio realizado

Cómo evolucionan esas relaciones y los problemas para la privacidad fue el objeto de un estudio encabezado por investigadores españoles y presentado en la Conferencia anual sobre factores humanos en los sistemas informáticos.

Entre humanos e inteligencia artificial cada relación es distinta (como entre las personas), pero se reconocen tres fases propias de las humanas: exploración, intimidad y disolución, dice a EFE José Luis Martín-Navarro, de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), uno de los firmantes del artículo.