La población española presenta una preocupación generalizada derivada de la inestabilidad del sistema de pensiones en nuestro país. El envejecimiento de la ciudadanía que surge de una mayor esperanza de vida y el reparto de prestaciones que ello conlleva genera un desequilibrio económico que plantea dudas e incertidumbre de manera extendida. Si bien las instituciones tratan de tomar medidas para revertir la situación, lo cierto es que muchos entendidos del ámbito económico apuntan a que el actual modelo responde a unas necesidades demográficas que ya no tienen lugar en la actualidad. Por lo tanto, se trata de un problema arraigado a la propia naturaleza del sistema. TE PUEDE INTERESAR Una de las voces que se han pronunciado al respecto de este escenario ha sido la experta Pilar García. “La pensión se concibió para financiar de media entre 8 y 10 años de vida tras dejar de trabajar, pero es que ahora financia de media entre 25 y 28 años”, expone de manera contundente acerca de la principal incidencia al respecto. Tendencia creciente La presión que presentan los fondos públicos de nuestro país en relación a las pensiones es cada vez mayor. Se trata de una tendencia creciente, especialmente con la llegada de la generación del baby boom a la edad ordinaria de jubilación de forma paulatina. No obstante, no es el único motivo que dispone dicho panorama. TE PUEDE INTERESAR “Tampoco se ha cotizado lo suficiente en millones de personas para la jubilación que se recibe”, exponía la experta en economía, apoyando la opción de que muchos trabajadores puedan continuar su labor profesional de manera voluntaria tras cumplir los años suficientes para su retiro laboral, también conocido como jubilación flexible. En este sentido, los usuarios que opten por esta alternativa pueden beneficiarse de su pensión de manera parcial mientras pueden ejercer del 33 % al 80 % de sus funciones laborales habituales. De esta manera, sería posible un aplazamiento de la jubilación completa y, con ello, un alivio para todos los trabajadores en activo. La población española presenta una preocupación generalizada derivada de la inestabilidad del sistema de pensiones en nuestro país. El envejecimiento de la ciudadanía que surge de una mayor esperanza de vida y el reparto de prestaciones que ello conlleva genera un desequilibrio económico que plantea dudas e incertidumbre de manera extendida.
Pilar García, experta en economía: “La pensión se concibió para financiar de media entre 8 y 10 años de vida. Ahora financia de media entre 25 y 28 años”
Muchos estudiosos coinciden en que el modelo actual no responde a las necesidades y circunstancias de las generaciones actuales.











