Los países europeos están buscando una serie de soluciones y reemplazos de las carencias que Estados Unidos dejará de suministrar y que no estarían disponibles en caso de crisis. Esto, en medio de la cumbre que el martes y miércoles se celebra en la capital turca, Ankara.La administración Trump ha dejado claro que está retirando tropas y capacidades de Europa para reforzar el poder militar estadounidense en Medio Oriente y el Indo-Pacífico, donde China se ha convertido en un rival de Estados Unidos.“Los gobiernos europeos quieren garantizar que la transición hacia lo que muchos denominan la OTAN 3.0 se desarrolle de la forma más fluida posible. Desean tener la certeza de que las carencias que dejen los estadounidenses podrán subsanarse, aunque sea de forma imperfecta, para disminuir su vulnerabilidad ante una Rusia más agresiva y militarizada”, sostuvo The New York Times.Sin embargo, indicó el diario The Wall Street Journal, “subsanar todas las carencias dejadas por la retirada estadounidense —incluidos los aviones cisterna para reabastecimiento en vuelo, que escasean, y los bombarderos estratégicos de largo alcance, que solo posee Estados Unidos— está resultando un desafío para la alianza militar y corre el riesgo de dejar a sus miembros europeos, en particular, expuestos a las crecientes amenazas de Rusia”.Imagen del desarrollo de la exhibición militar organizada por la Armada Española y la OTAN en la Playa del Retín, a 28 de marzo de 2025 en Barbate, Cádiz. Foto: Europa Press Francisco J. Olmo / Europa Press Así, entre los gobiernos europeos han surgido las preguntas: ¿Cómo se defendería Europa sin Estados Unidos? ¿Cómo lucharía sin el liderazgo militar estadounidense y la abrumadora potencia de fuego que han sustentado la doctrina de la OTAN durante generaciones?“Debemos hacer más, más rápido y juntos; no podemos darnos el lujo del tiempo”, dijo el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, en su discurso de apertura de la cumbre el martes. “Necesitamos capacidades ahora para asegurarnos de estar preparados”.Moscú está destinando casi la mitad de su presupuesto nacional a su maquinaria bélica, añadió, y la OTAN debe, en respuesta, acelerar al máximo su base industrial de defensa transatlántica. Una solución provisional para compensar la falta de bombarderos estratégicos de largo alcance consiste en desplegar más misiles de largo alcance en tierra y más aviones de combate en el aire.“Los europeos ya están supliendo lo que Estados Unidos ya no puede prometer”, dijo el secretario general en una entrevista con The Wall Street Journal antes de la cumbre.“En algunos casos, aún nos queda trabajo por hacer”, indicó. Sin embargo, añadió que la OTAN se beneficia al tener expectativas realistas sobre la contribución que Estados Unidos puede garantizar.Al comienzo de la conferencia, Rutte dio a conocer acuerdos con la industria de defensa por valor de decenas de miles de millones de dólares, diseñados, en parte, para demostrar a Trump que Europa se toma en serio la idea de asumir una mayor responsabilidad en su propia defensa.“Es dinero bien invertido”, anunció Rutte desde un escenario enmarcado por videos de alta calidad y música tecno a todo volumen.Algunas de las iniciativas que reveló Rutte implicaban contratos importantes con empresas estadounidenses, pero también hubo muchas que no.Una de las operaciones más importantes fue la compra de hasta 10 aviones de vigilancia a un consorcio liderado por la sueca Saab y la canadiense Bombardier. Los aviones “GlobalEye”, cuyo precio oscila entre 400 y 450 millones de dólares cada uno, reemplazarán la flota de 14 aviones de vigilancia por radar de alerta temprana Awacs de la OTAN.Imagen del desarrollo de la exhibición militar organizada por la Armada Española y la OTAN en la Playa del Retín, a 28 de marzo de 2025 en Barbate, Cádiz. Foto: Europa Press Francisco J. Olmo / Europa Press Veteranos de la OTAN y expertos militares dijeron al diario que los europeos no pueden replicar fácilmente ni reemplazar rápidamente algunas capacidades militares clave que Estados Unidos ha destinado a la defensa de la alianza durante décadas, como bombarderos de largo alcance, un portaaviones y submarinos. Añaden que los recortes de la administración Trump son inmediatos y no dan tiempo para una transición.Por ejemplo, el general retirado del ejército Curtis Scaparrotti, quien se desempeñó como comandante en jefe de la Alianza durante los últimos meses de la administración Obama y el primer mandato del presidente Trump, dijo al periódico que cualquier transferencia de responsabilidad militar de Estados Unidos a naciones europeas debe planificarse cuidadosamente y requiere un mayor trabajo preparatorio.“No estoy de acuerdo con la incertidumbre que hemos introducido en la postura de las fuerzas armadas”, afirmó. “Si consideramos que deben producirse cambios, estos no pueden ser inmediatos ni sin preparación, a fin de garantizar la disuasión frente a lo que constituye una amenaza real por parte de Rusia”.“Realmente no estamos en buena situación”, dijo al Financial Times un alto funcionario francés. “Trump ya tiene su argumento (Irán). Hagamos lo que hagamos, dirá: ‘La OTAN no estuvo ahí para nosotros’”.Según entrevistas realizadas por el Financial Times a más de una docena de diplomáticos, funcionarios de defensa y oficiales militares, una América poco fiable y posiblemente hostil está obligando a las capitales europeas a replantearse radicalmente cómo organizar su propia seguridad. Los debates abarcan desde el liderazgo político y las estructuras de mando hasta la doctrina bélica y el aprovisionamiento.“Anticipan una menor participación estadounidense, pero también una mayor por parte de Ucrania. Además, dan por sentado que los europeos, junto con sus aliados canadienses, acabarán actuando de forma diferente, ya sea por elección o por necesidad”, indicó el diario.“Además, una ventaja militar convencional de gran magnitud ya no garantiza necesariamente el éxito como lo hacía antes. La contraofensiva de Ucrania contra Rusia lo ha demostrado, al igual que las dificultades que Irán ha planteado a Estados Unidos”, añadió.Estados Unidos y TurquíaEn todo caso, la situación no se viene fácil, apenas llegado a Ankara, el presidente Trump volvió a afirmar que Estados Unidos debería controlar Groenlandia, un comentario que seguramente frustrará a los aliados de la OTAN, que esperaban no tener que volver a abordar esta fisura en la cumbre.Un sistema de lanzamiento de misiles Patriot en una base militar turca en Gaziantep, Turquía, el 5 de febrero de 2013. Foto: Archivo “Bueno, eso es lo que perjudicó mi relación con la OTAN, porque Groenlandia no ayuda a Dinamarca”, dijo. “Dinamarca no gasta dinero ni ayuda realmente a Groenlandia, pero es una parte importante para Estados Unidos, y está rodeada de barcos chinos y rusos”.Los presidentes del Consejo Europeo, António Costa, y de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, enfatizaron desde la cumbre de la OTAN en Ankara que los aliados de la Unión Europea “están cumpliendo” sus compromisos con la Alianza Atlántica. “Nuestros Estados miembros están cumpliendo sus compromisos, y Europa está asumiendo una mayor responsabilidad en nuestra propia defensa”, dijo Costa en unas breves declaraciones junto a Von der Leyen tras ser recibido por Rutte. En cualquier caso, el político portugués dejó claro que Europa “debe seguir adelante”. “Lo que los ciudadanos europeos esperan de esta cumbre de Ankara es un mensaje claro de que pueden seguir contando con la OTAN para nuestra propia defensa y también para nuestra disuasión, basada en la sólida relación transatlántica”, recalcó.Por otro lado, Trump dio una clara señal de que intentaría revocar su propia prohibición a la compra de aviones de combate F-35 por parte de Turquía en una cumbre histórica de la OTAN en Ankara, que por lo demás estuvo marcada por las tensiones entre Estados Unidos y sus aliados.“Sin duda lo consideraríamos”, dijo el presidente estadounidense, lanzando una pulla a otros socios de la OTAN. “¿Por qué no lo haríamos? Tenemos una mejor relación con Turquía, y Turquía ha sido, en muchos sentidos, mucho más leal que otros países”.Turquía tenía prohibido adquirir aviones de combate después de haber comprado un sistema de defensa aérea ruso S-400 en 2019. Sentado junto a Recep Tayyip Erdoğan en una sala de conferencias del palacio presidencial turco, donde se celebra la cumbre, Trump también dijo que Estados Unidos levantaría las sanciones impuestas a Turquía al año siguiente.“Vamos a levantar las sanciones”, dijo Trump. “No queremos sancionar a nuestros amigos. Es muy sencillo”. Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, declaró el mes pasado que la administración estaba obligada por ley a mantener las sanciones contra Turquía hasta que retirara el sistema ruso S-400.