Lo han intentado todo, pero ya no valen los conejos que salen de la chistera ni las liebres que sueltan desde La Moncloa para hacer olvidar la corrupci�n rampante que asola al PSOE y al Gobierno. M�s de 120 socialistas est�n imputados, procesados o condenados y la lista puede aumentar, incluso llegar hasta su propio l�der. Pedro S�nchez se empe�a en seguir en el poder y ha dado �rdenes de que nadie dimita o sea cesado pese a que la podredumbre ha llegado al partido, a la SEPI, a la c�pula de la Guardia Civil, a un expresidente y a su propia familia. Ni ellos mismos se creen que exista una conspiraci�n contra el proyecto de izquierdas que representan. Son muchos juzgados, muchos magistrados y algunos fiscales valientes los que est�n dispuestos a limpiar de corrupci�n al pa�s.La factor�a de contenidos de La Moncloa sigue lanzando liebres para intentar que los galgos o los cazadores desv�en la atenci�n sobre los problemas reales de Espa�a. El �ltimo intento lo realiz� el propio presidente anunciando que iban a retirar la condecoraci�n que impuso la dictadura al pol�mico psiquiatra Antonio Vallejo-N�jera, el "m�dico loco" del franquismo. Por supuesto que sus teor�as y sus actuaciones eran deleznables, pero �de qu� sirve ahora retirarle una condecoraci�n a una persona que muri� hace 66 a�os? Es un movimiento m�s para desenterrar la memoria hist�rica que quisimos olvidar los espa�oles durante la transici�n y que nos llev� a una reconciliaci�n nacional necesaria tras una cruenta guerra civil y una terrible dictadura.Pero S�nchez est� dispuesto a distraer la atenci�n frente a sus 120 camaradas presuntamente corruptos utilizando los medios que sean necesarios y cruzando las l�neas rojas que requiera la situaci�n. Llega incluso al rid�culo de dar consejos a los espa�oles a trav�s de su cuenta de TikTok, sobre los libros que tienen que leer o c�mo ponerse unas gafas para mirar el eclipse de sol en agosto. Antes, por lo menos, distra�a los problemas del pa�s con actuaciones arriesgadas en pol�tica internacional o esl�ganes con los que intentaba, en muchos casos con �xito, llegar a sus posibles electores. Pero ahora ha optado por enfrentarse a la c�mara de su tel�fono m�vil para dar consejos inanes a los ciudadanos. Es como cuando Ner�n tocaba la lira mientras Roma ard�a.La situaci�n de Espa�a no est� para tocar la lira. Y mucho menos para atacar a la Justicia cada vez que se descubre un nuevo caso de corrupci�n. En los �ltimos ocho a�os, S�nchez y sus m�s fieles colaboradores han puesto la mano en el fuego para defender a sus camaradas y cuando se la han quemado ni han hecho autocr�tica ni han asumido ninguna responsabilidad pol�tica. Pero ya no se trata de casos aislados.Los 25 imputados en el caso de la SEPI, el conglomerado empresarial p�blico adscrito al Ministerio de Hacienda con casi 20.000 millones de euros en activos y 87.000 empleados, deber�a haber provocado una cascada de dimisiones al m�s alto nivel. No vale con que la que fuera su m�xima responsable pol�tica, la exvicepresidenta primera y vicesecretaria general del PSOE, Mar�a Jes�s Montero, diga que se "arrepiente de haber confiado en Vicente Fern�ndez". Deber�a asumir la responsabilidad pol�tica y abandonar su cargo en el partido. Ya hab�a puesto su mano en el fuego por media docena de imputados.Lo de la Guardia Civil tambi�n clama al cielo. El magistrado de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ha imputado a su directora general, Mercedes Gonz�lez, a su director adjunto, el teniente general Manuel Llamas, por el caso Leire referido a las presuntas cloacas del Estado organizadas de forma criminal para combatir los procedimientos judiciales que afectan al presidente, su partido, su gobierno y su familia. Pero en el PSOE aseguran que siguen creyendo en su inocencia. "La han imputado por dos caf�s", dec�a sin que se le cayera la cara de verg�enza la portavoz de Ferraz.El mes de julio va a ser especialmente complicado para el Ejecutivo. La lista de camaradas citados a declarar es muy extensa y no se descarta que m�s de uno "haga un Aldama" y tire de la manta en los casos m�s peliagudos que se est�n instruyendo. Jos� Luis Rodr�guez Zapatero no deber�a estar muy tranquilo ante la declaraci�n de su amigo y presunto testaferro Julio Mart�nez, Julito, ni los hombres de confianza del presidente podr�an dormir pl�cidamente los d�as previos a las declaraciones de Santos Cerd�n y Leire D�ez.En medio de todos los esc�ndalos, llama especialmente la atenci�n que no se haya producido un movimiento interno solvente dentro del partido para hacer frente a la deriva sanchista. Los que ya han bautizado en La Moncloa como los "socialistas del viejo testamento", se limitan a alzar la voz de vez en cuando, pero no se han puesto al frente de la manifestaci�n en contra del liderazgo de S�nchez, que est� haciendo un da�o enorme al PSOE, pero sobre todo al pa�s.El empe�o de permanecer en el poder a cualquier precio pone en peligro los propios pilares de la democracia, empezando por la divisi�n de poderes. Pedro S�nchez demuestra a diario su desprecio por la Justicia y el Parlamento y mantiene una huida hacia adelante que empieza a hacer dudar a los espa�oles sobre lo que ser� capaz de hacer para seguir en La Moncloa. Son los socialistas los que tienen que actuar. Cuanto antes, mejor.
El Gobierno se queda sin liebres que soltar ante la corrupci�n
M�s de 120 socialistas est�n imputados, procesados o condenados y la lista puede aumentar, incluso llegar hasta su propio l�der. Pedro S�nchez se empe�a en seguir en el poder...







