ESPA�AMercedes Gonz�lez y el ministro Fernando Grande-MarlaskaEFEActualizado Jueves,

julio

12:19Audio generado con IAPedro S�nchez est� decidido a, por ahora, no soltar m�s manos. Resistir pese a que las investigaciones judiciales que cercan al Gobierno y al PSOE cada vez provocan m�s asfixia. El planteamiento que se tuvo con Jos� Luis �balos o Santos Cerd�n ha cambiado ahora. Los indicios o sospechas, incluso las imputaciones firmes, hace ya tiempo que dejaron de ser una l�nea roja. El presidente del Gobierno pide aguantar. Ha sucedido con la presidenta de la Sepi, Bel�n Gualda, y sucede con la directora general de la Guardia Civil, Mercedes Gonz�lez. Pese a su imputaci�n, el Ejecutivo "mantiene su confianza" y no contempla, a d�a de hoy, una salida de la m�xima responsable de la Benem�rita.Pese a la imputaci�n y las versiones contradictorias o rectificaciones que se han expuesto respecto a las reuniones de Gonz�lez con Leire D�ez, conocido como la fontanera del PSOE, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, sigue mostrando su respaldo a la directora general de la Guardia Civil, as� como al director adjunto operativo, teniente general Manuel Llamas. Ambos, explican desde el Gobierno, "seguir�n ejerciendo sus funciones como hasta ahora y mostrando la m�xima colaboraci�n con la justicia en todo lo que se les requiera".Gonz�lez es una persona muy cercana a S�nchez. Se conocen desde hace muchos a�os, desde los inicios de la carrera pol�tica del actual presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, siendo una gran defensora, lo que en el argot de estos �ltimos a�os se definir�a como una sanchista de primera hora. Con peso e importancia dentro del PSOE de Madrid, S�nchez la ha situado en puestos de responsabilidad pol�tica como delegada del Gobierno en la Comunidad de Madrid o directora general de la Guardia Civil. De hecho, en el Ejecutivo su designaci�n se le atribuye a S�nchez y no a Marlaska.El propio jefe del Ejecutivo ha defendido a Gonz�lez cuando ya estaba siendo cuestionada por sus reuniones con D�ez, que tanto ella como Marlaska negaron hasta que la evidencia les oblig� a reconocerlo. "Sesde el Gobierno y desde el propio Ministerio del Interior se ha manifestado la confianza en la profesionalidad y la y la honestidad de la directora general de la Guardia Civil, de Mercedes Gonz�lez", dijo el pasado 5 de junio. "Yo solamente puedo trasladar esa confianza y ese apoyo en la actual directora general de la Guardia Civil, que por cierto, est� haciendo un trabajo muy positivo dentro de esta instituci�n tan importante y respetando, como no puede ser de otra manera, la autonom�a de la Guardia Civil", fue su defensa, que a d�a de hoy sigue manteni�ndose en el Ejecutivo.Gonz�lez compareci� en el Senado el pasado 16 de junio y pese a las contradicciones y el redefinir sus citas con D�ez como "caf�s", su exposici�n dej� satisfecho al Gobierno. "Demuestra que no tenemos nada que ocultar", dijeron entonces desde el Ejecutivo. Un mensaje que repiten tambi�n ahora. "Tranquilidad". "Dar� las explicaciones pertinentes ante la Justicia como ya demostr� en su comparecencia en el Senado. No hay nada que ocultar". En el Ejecutivo buscar poner el foco no tanto en la relaci�n que mantuvieron Gonz�lez y D�ez, sino en el hecho de que, dicen, lo que traslad� la fontanera del PSOE no tuvo traslaci�n en nada. Pero la directora de la Guardia Civil dej� preguntas sin responder. Una de ellas, cu�l era el contenido de los mensajes que cruz� con D�ez. Otra, por qu� mantuvo el contacto cuando ya le hab�an dado cuenta de una nota interna del servicio de Informaci�n de la Guardia Civil que revelaba las maniobras para hundir el prestigio de la UCO.