Durante décadas, organizar un Gran Premio de Fórmula 1 fue considerado un privilegio reservado a ciudades con circuitos permanentes y tradición automovilística. Pero en los últimos años el deporte motor más visto del planeta cambió su lógica: Las Vegas, Miami y ahora Madrid se incorporaron al calendario con propuestas que mezclan entretenimiento, infraestructura urbana y una apuesta económica de largo aliento. La capital española se prepara para vivir, en septiembre de 2026, su primera carrera de Fórmula 1 desde 1979, cuando el Jarama fue escenario de la categoría reina del automovilismo.

Un circuito pensado como experiencia

El circuito que recibirá la carrera no es una pista convencional. MADRING, nombre que combina Madrid con la palabra inglesa ring, en alusión a circuitos emblemáticos como el Hungaroring o el Hockenheimring, tendrá casi cinco kilómetros y medio de trazado con 20 curvas y atravesará sectores urbanos y periurbanos de los alrededores de IFEMA MADRID. El diseño apunta a un concepto que la Fórmula 1 viene promoviendo con fuerza: el circuito como parque de entretenimiento, con zonas de fanáticos, gastronomía local, música en vivo y áreas VIP que funcionen durante todo el fin de semana, no solo durante las dos horas que dura la carrera.