Todo pasa por Alemania. La Uni�n Europea tiene depositada su confianza en la locomotora europea a sabiendas de que el motor se est� gripando hasta el punto de que hay quien teme que no termine de arrancar. Alemania, la mayor econom�a continental, estaba llamada a liderar la nueva era de una Europa m�s independiente financiera y energ�ticamente, con mejores infraestructuras, un mayor despliegue en defensa y con una ciudadan�a m�s inversora y m�s consciente del reto de las pensiones. Pero ese 'Vente para Alemania, Pepe', que han entonado bancos internacionales que quisieron desembarcar all� en un mercado burbujeante, podr�a ser m�s una alegr�a que llegar� a plazos y a lo largo de muchos a�os.La primera parte de esta decepci�n germ�nica es un plan de infraestructuras milmillonario que nunca llega. El a�o pasado Alemania sorprendi� con el anuncio de un desembolso hist�rico de un m�nimo de 500.000 millones de euros (ampliable por otros 300.000 millones m�s) para renovar y modernizar las infraestructuras y la defensa del pa�s. Ese dinero, destinado a sus empresas, estaba llamado a drenarse hacia el resto de las econom�as europeas favoreciendo una ola de inversi�n, crecimiento y, para los inversores, de m�s subidas en la renta variable ante el nuevo panorama de una Europa, grosso modo, sin EEUU y sin Rusia.