Las distintas partidas se elevan hasta los 555.400 millones de euros y se financiarán en parte por medio de nueva deuda
El consejo de ministros presidido por el canciller alemán, Friedrich Merz, aprobó este lunes el proyecto de presupuestos para el próximo año que prevé partidas por un total de 555.400 millones de euros, muy por encima de los 524.500 millones de euros del año en curso, y que se financiarán en parte por medio de un nuevo endeudamiento que ronda los 200.000 millones de euros. El aumento del gasto se debe a las repercusiones de la guerra con Irán, el aumento de los precios de la energía y la débil situación económica del país, que este año apenas crecerá un 0,5% según los últimos pronósticos. Además, más de la mitad del nuevo endeudamiento corresponde al rearme alemán.
“Siete años de crisis, la pandemia, el terrible ataque de Putin a Ucrania, la guerra de Irán, los conflictos comerciales internacionales, cuatro años sin crecimiento. La irresponsable guerra de Irán de Trump ha reducido a la mitad el repunte que esperábamos para este año. Esta guerra le cuesta dinero a Alemania”, declaró el ministro de Finanzas alemán, Lars Klingbeil, que no quiere que Alemania vaya “dando tumbos de una crisis a otra” para lo que quiere contar con un presupuesto “resistente ante las crisis”.












