Los tiempos de austeridad y el miedo a las deudas se acabaron en Alemania. El Gobierno federal, capitaneado por el conservador Friedrich Merz, aprobó este lunes en Consejo de Ministros el proyecto de Presupuestos para 2027, en el que elevan un tercio el gasto en Defensa con respecto a 2026, situándolo en 109.700 millones de euros. Esto supone el 2,2% del total del PIB, pero tanto el canciller alemán como su ministro de Finanzas, el socialdemócrata Lars Klingbeil, han elaborado unas cuentas públicas para que se alcance el 3,1% del PIB en gasto militar para el próximo ejercicio a efectos computables por la OTAN.Es decir, al aporte a las Fuerzas Armadas hay que incluir el fondo especial para la Defensa y los fondos para Ucrania, lo que sumaría un gasto total en Defensa de 144.900 millones de euros en 2027. Pero el objetivo a largo plazo es que el gasto en esta partida llegue a los 183.700 millones en 2030.

El proyecto de Presupuestos de 2027, que forma parte de un marco financiero a medio plazo que se extiende hasta 2029, prevé un techo de gasto de 555.400 millones de euros para 2027, cifra significativamente superior a los 524.500 millones de euros de este ejercicio.

El Gobierno prevé compensar parte del incremento del gasto mediante recortes en otras áreas del presupuesto, aunque las inversiones en infraestructuras quedarán al margen de esos ajustes al financiarse a través de un fondo especial de 500.000 millones a diez años, creado específicamente para ese propósito.