El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha reclamado este lunes a los aliados europeos que demuestren una hoja de ruta creíble para consolidar el rearme en el que está embarcado el continente. “Aquí, en Ankara, espero de las naciones que presenten planes [de gasto] claros, concretos y creíbles para asegurarnos de que todos los países van por el buen camino hacia el objetivo [de inversión en defensa] del 5%”, ha advertido en una rueda de prensa en la capital de Turquía, donde este martes y miércoles se reúnen los jefes de Estado y de Gobierno de los 32 países de la OTAN en una cita que se percibe como el termómetro del compromiso del Estados Unidos de Donald Trump con la organización militar y que está pensada para mostrarle que Europa cumple con sus compromisos.En la cumbre de La Haya de 2025, los aliados se comprometieron a invertir un 3,5% en gasto militar puro y otro 1,5% adicional en infraestructuras, carreteras, puentes y puertos para que las tropas puedan moverse más rápido en caso de crisis. En total, un 5%, como exigía la Administración de Trump, excepto España, que alegó que podía cumplir con sus compromisos con la Alianza invirtiendo un 2,1% del PIB. Madrid es uno de los países que más contribuye a las misiones y operaciones de la OTAN. Rutte ha asegurado este lunes que los aliados europeos de la OTAN ya han aumentado su gasto general de defensa, poniendo como ejemplo que Canadá gastará este año alrededor del 4% de su PIB. “El año pasado, los europeos aliados y Canadá gastaron casi un 20% más en defensa que el año anterior. Mirando a 2025 y 2026 combinados, eso es 258.000 millones de dólares en inversiones adicionales”, ha apuntado el neerlandés en Ankara la víspera de la cumbre. “Y la tendencia continúa”, ha lanzadoSin embargo, Rutte es consciente de que los números no son suficientes para satisfacer a Trump. El presidente estadounidense —cuyo país dedica a Defensa el 3,1 % del PIB— ha azotado repetidamente a los aliados europeos por lo que considera un reducido gasto en defensa y ha llegado a amenazar con no salir en apoyo de los miembros que no hacen lo que él considera suficiente. El magnate republicano ha pedido “lealtad” a los aliados de a OTAN, después de que algunos de ellos se negaron a permitir el uso de sus bases en la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán.El secretario general de la OTAN, que algunos consideran como el susurrador de Trump y que está invirtiendo un enorme capital político en adular al presidente estadounidense para evitar que ataque a la Alianza, ha lanzado, sin embargo, un mensaje velado a aquellos socios que no tienen un plan claro para avanzar en la senda del rearme. “Si todavía hay que convencer a uno o dos de ellos, tenemos formas de hacerlo”, ha dicho. La semana pasada, el embajador estadounidense ante la OTAN, Matthew Whitaker, sugirió que Estados Unidos tiene algo reservado para aquellos que no dan un paso adelante.EE UU ha anunciado que quiere transferir la carga de la defensa europea a los aliados del Viejo Continente para centrarse en otros entornos, como la zona de Asia-Pacífico. Por ello, ha informado que hará repliegues de soldados al menos en Alemania, donde además ha congelado el despliegue de importantes capacidades, y que dejará de poner a disposición de la OTAN en Europa elementos tan estratégicos como cazas, aviones cisterna o submarinos. Ahora, los socios del Viejo Continente se aprestan a cubrir los huecos. España asegura que ha cumplido con los compromisos de capacidades previstos por la revisión de la OTAN; teniendo en cuenta que aporta a la organización militar con fórmulas que no son solo fondos sino también inversión en investigación o participación en misiones y operaciones. Además, en la reestructuración de fuerzas para cubrir los agujeros que deja EE UU en la seguridad de Europa, España ha prometido que pondrá a disposición de la Alianza tres aeronaves de reabastecimiento en vuelo (tankers), ocho aviones caza y una fragata adicionales; así como sistemas de defensa aérea.En una conversación informal previa a la cumbre, fuentes del Gobierno español explicaron que, al contrario de lo dicho por Rutte, no se ha pedido a los países que en Ankara presenten planes basados en porcentajes estrictos, algo que ni siquiera aparece —de momento— en el borrador de declaración final de la cumbre, al que ha tenido acceso EL PAÍS. España ya ha dejado claro que no comparte la visión de centrarse en el 5 % del PIB, sino en alcanzar capacidades, y, de hecho, cree que otros socios de la Alianza tampoco cumplirán con esa meta numérica.