En el último de nuestros artículos publicados en Nueva Tribuna hablábamos de memoria histórica. Ahora volvemos a retomar dicha temática para hacernos eco de dos aspectos que, según mostraremos en estas líneas, ideológicamente sí están conectados en el discurso de la derecha.
Según nota de prensa del Ministerio de Sanidad, hecha pública el pasado 3 de julio: el Consejo de Ministros del próximo 7 de julio tiene previsto aprobar el real decreto por el que se revoca, a título póstumo, la Gran Cruz de Sanidad concedida a Antonio Vallejo Nájera Lobón, psiquiatra militar vinculado al aparato ideológico del régimen franquista.
Según explica la citada nota de prensa, tal revocación se presenta como un acto de memoria, justicia, reparación y reconocimiento a las víctimas, en el marco de la Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática (BOE del 20) y en coherencia con el compromiso del Ministerio con los Derechos Humanos.
Para comprender el sentido de la anterior medida, es preciso conocer la actividad profesional del personaje; del "Mengele español". Nájera, al igual que Josef Mengele -el denominado “ángel de la muerte” de la Alemania nazi- utilizó la medicina para justificar la persecución política. Mientras que el alemán, oficial de las SS y símbolo de la brutalidad y la deshumanización médica durante el Holocausto, estuvo a cargo de seleccionar a prisioneros en el campo de concentración de Auschwitz para decidir quién sería enviado a las cámaras de gas y quién sería sometido a experimentos médicos inhumanos.












