DiligenciasLos norteamericanos est�n infelices con su Rep�blica. Sienten el v�rtigo de la decadencia, como todosThe Lincoln Memorial, Washington Monument.APActualizado Domingo,
julio
22:50Audio generado con IASoy partidario del pesimismo antropol�gico. Se detecta esta filosof�a, por ejemplo, en el sistema pol�tico de Estados Unidos. La Rep�blica primero continental y luego imperial fundada ahora hace 250 a�os, construy� un sistema constitucional para evitar la aparici�n de un tirano. Un complejo mecanismo de pesos y contrapesos, con tres poderes bien separados y un modelo federal de gobierno, har�a imposible la concreci�n del riesgo pol�tico autoritario. Y es destacable que, en todo este tiempo, el pa�s norteamericano no haya sufrido todav�a colapsos democr�ticos como los que hemos tenido, por ejemplo, en Europa. Por eso la Declaraci�n de Independencia seguir�a siendo un documento inspirado e inspirador a partes iguales.No piensan hoy lo mismo los estadounidenses. Las encuestas (Gallup) dicen que �nicamente el 33% se siente orgulloso de serlo, el m�nimo hist�rico, con una grieta profunda entre republicanos (el 70%) y dem�cratas (14%). La casa est� dividida. Solo una cuarta parte de los ciudadanos cree en la excepcionalidad -USA como faro moral de Occidente- y el 40% de los preguntados opina que el pa�s se desintegrar� m�s pronto que tarde. Cualquiera que haya visitado grandes ciudades americanas -incluso m�s all� de las decr�pitas capitales del Medio Oeste- habr� visto centros abandonados donde sobreviven yonquis del fentanilo y sintecho. Los que pueden abandonan los n�cleos urbanos, como los patricios se fueron de Roma durante la larga decadencia del Imperio.Los norteamericanos est�n infelices con su Rep�blica. Sienten el v�rtigo de la decadencia, como todos. Y parece normal cuando los valores que se proclaman y celebran dejan de orientar a las instituciones. Pocos elementos de la Declaraci�n de Independencia rigen hoy las brutales decisiones de la administraci�n Trump, un presidente que se enriquece en un mercado de criptomonedas que regula �l mismo mediante �rdenes ejecutivas.El historiador Charles Beard dijo hace m�s de un siglo que la Constituci�n no fue el resultado de ideales democr�ticos puros, sino un documento dise�ado por �lites adineradas para proteger sus intereses financieros. En el pecado original tambi�n se lleva la penitencia.













