No hay diva menos diva que Alaska. Menos diva de div�n, quiero decir. Esta es la primera lupa que escribo sobre alguien a quien trato (coincidimos bastante en Esradio) y doy fe de que existen pocas personas, famosas o no famosas, m�s humildes y con tanto sentido com�n como el que gasta Olvido Jara Jova. Es lo que entiendo por elegancia aut�ntica. Nada le turba, nada le espanta a esta leyenda viva de la m�sica y de lo que se proponga. Su hipertolerancia hacia todo y todos es ejemplar y su habilidad para mojarse sin ofender, digna de admiraci�n. Cu�nto debemos aprender de ella.

Alaska tiene un carrer�n nivel Dios y no se ha dejado jam�s elevar por s� misma a los altares del ego. Es su don de la transversalidad; a todo se adapta. El d�a que la conoc� me sorprendi� por lo poco crecida y no me refiero a su min�scula estatura. Historia de Espa�a sobre tacones, sabe escuchar, mirar a los ojos, es paciente y a cualquiera le hace sentir importante. Es un curioso caso de coleccionista de objetos vintage de sus mitos, siendo ella un mito en s� mismo. "Olvi", como s�lo deja que le llame su marido Mario Vaquerizo, naci� en M�xico hija de padre espa�ol y madre cubana, algo que le imprime car�cter. Fue pisar Madrid e inventarse la Movida, de la que form� parte a los 14. Adicta a la cultura pop desde la cuna, supo detectar el talento de aquellos a quien se arrimaba y se sum� a proyectos loqu�simos sin pens�rselo. Primero a nivel musical, con Kaka deluxe, y despu�s con todo: c�mic, pintura, literatura, cine... Siendo menor de edad rod� Pepi, Luci y Bom y otras chicas del mont�n de Pedro Almod�var y eso s�lo fue un aperitivo de lo que era capaz de hacer sin miedo al qu� dir�n, por algo su canci�n m�s conocida es A qui�n le importa. Hay quien ha hecho de ella un himno LGTBI pero en realidad a Alaska le vale para todo. Que hablen de una, aunque sea mal... �Y qu�? No es casual que Alaska sea la lupa de julio. Si pones la palabra mariliendre en ChatGPT sale su nombre. Pero ocurre lo mismo que con A qui�n le importa. Reducirla a un s�lo m�rito o concepto es vaciarle el closet de versaces y muglers. Alaska aborrece las etiquetas, incluso las de Instagram. Los que crecimos vi�ndola en La Bola de Cristal tenemos la suerte de no echarla de menos porque sigue en activo, pero tampoco de m�s. No conozco a nadie que se canse de escucharla en Pegamoides, Dinarama o Fangoria. Es imposible no saberse la letra de C�mo pudiste hacerme esto a m�, aunque jam�s hayas tenido un disco suyo, algo de lo que pocos pueden presumir. Eterna estudiante de Historia a la vez que reina del rock glam siempre bien acompa�ada (Berlanga, Canut), encontr� en Mario a su otra mitad. Fueron pioneros en hacer un reality sobre su vida para alegrarnos al resto la nuestra. Nos compartieron su profundidad y ligereza, su filosof�a zero dramas que tambi�n convirti� en canci�n.No se me ocurre pareja con m�s arte para torear fans fatales. Incluso los que le afean que no comulgue con la superioridad moral de la izquierda, a la que saca los colores sin que por ello se arrime a la derecha. En fin, para orgullo nacional, ella. Soy Leonor y le soy el Princesa de Asturias de la Concordia.