Comprar una vivienda vacacional es una de las mayores ilusiones de muchas familias. Y también una gran inversión. Con la llegada del verano, aumenta la demanda de inmuebles en la costa y la montaña. Y también se incrementa el riesgo de tomar decisiones precipitadas que, con el tiempo, pueden acabar convirtiéndose en averías, reformas o gastos imprevistos.Por eso, el Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Madrid recomienda extremar las precauciones antes de firmar un contrato de compraventa y recuerda que los defectos más caros suelen ser los que no se aprecian a simple vista. Los consejos están dirigidos a quienes buscan una segunda residencia, pero son aplicables a cualquier operación inmobiliaria.1. No quedarse solo con la primera impresiónLos expertos aconsejan no tomar una decisión basándose únicamente en la ubicación, las vistas o la distribución del inmueble. Antes de comprar, recomiendan realizar una inspección técnica que analice el estado de la estructura, la cubierta, las instalaciones o la presencia de humedades. Y es que una revisión profesional permite detectar deficiencias ocultas y conocer el coste real de las reparaciones antes de firmar la compraventa.2. Desconfiar de las manchas de las humedadesUna simple mancha en la pared no siempre es un defecto estético y puede esconder un problema mucho mayor. En las casas situadas en la costa, la salinidad acelera la corrosión de materiales y el deterioro de los revestimientos. En las zonas de montaña, la humedad y las condiciones meteorológicas favorecen las filtraciones. Por eso, hay que comprobar si se trata de un problema de condensación o de impermeabilización.3. Comprobar el estado de las instalacionesLa instalación eléctrica, la fontanería o los sistemas de climatización son algunos de los elementos que más dinero pueden exigir tras la compra si necesitan ser sustituidos. Una inspección previa permite calcular con mayor precisión la inversión necesaria e incluso negociar una rebaja en el precio de compra.4. Revisar el edificioEn el caso de pisos y urbanizaciones, el estado de la comunidad es tan importante como el de la propia vivienda. Los especialistas recomiendan revisar la situación de la fachada, la cubierta, el ascensor, la piscina y el resto de zonas comunes, además de solicitar las actas de la comunidad y comprobar si existen derramas pendientes o informes técnicos que reflejen deficiencias importantes en el edificio.5. Calcular el coste de mantener la vivienda vacíaLas segundas residencias suelen permanecer cerradas durante largos periodos del año, lo que favorece la aparición de humedades, deterioro de materiales o incluso plagas. Por eso, es fundamental tener en cuenta los gastos de mantenimiento, las revisiones periódicas y las tareas de conservación antes de comprar la propiedad.