Un hombre devoto rezando frente al minarete de la mezquita de Djingareyber en Tombuctú, un poderoso símbolo de la resiliencia de la comunidad local (Crédito: MINUSMA/Marco Dormino)El Fondo en Beneficio de las Víctimas de la Corte Penal Internacional (CPI) anunció la finalización del programa de reparaciones implementado en Malí a raíz del caso contra Ahmad Al Faqi Al Mahdi, en coincidencia con el decimocuarto aniversario de los ataques contra los mausoleos de Tombuctú. Esta acción representa, de acuerdo a lo señalado por el Fondo, el cierre de un proceso histórico para las víctimas y la comunidad local, así como un hito en la justicia penal internacional contemporánea.Entre junio y julio de 2012, durante la ocupación de Tombuctú por grupos armados vinculados a al-Qaeda, Al Mahdi participó en la destrucción de diez de los sitios más emblemáticos de la ciudad, entre ellos los mausoleos de los santos y la mezquita Sidi Yahia. Estos lugares, considerados centros de peregrinación y símbolos espirituales, formaban parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1988 por su importancia en la expansión del islam y el conocimiento en África. PUBLICIDADAhmad al Faqi al Mahdi fue acusado de crímenes de guerra en MaliTras la entrega de Al Mahdi a la CPI en 2015, el tribunal lo declaró culpable en 2016 del crimen de guerra por ataques deliberados a monumentos históricos y religiosos.La sentencia incluyó nueve años de prisión y una orden de reparación de 2,7 millones de euros para los damnificados. Al 31 de marzo de 2026, el programa de indemnizaciones quedó totalmente ejecutado, con la comunicación formal al tribunal y al gobierno de Malí realizada a fines de abril y principios de mayo de 2026, respectivamente.PUBLICIDADDatos de la histórica reparación de la CPI a víctimas de crímenes de guerra en Mali (Imagen Ilustrativa Infobae)El programa de reparaciones se estructuró en tres ejes: medidas simbólicas, individuales y colectivas. Las simbólicas se materializaron en una ceremonia solemne celebrada en marzo de 2021, con la presencia de representantes de las víctimas, autoridades nacionales y la UNESCO. El componente individual contempló compensaciones económicas para descendientes directos de los santos vinculados a los mausoleos destruidos y para personas cuya subsistencia dependía exclusivamente de estos sitios. Esta fase comenzó en abril de 2019 y concluyó en junio de 2024, alcanzando a casi la totalidad de los 1.691 beneficiarios identificados.PUBLICIDADVista aérea de Tombuctú, donde viven más de 70.000 miembros de las comunidades locales que se beneficiaron del programa de reparaciones puesto en marcha por el Fondo Fiduciario en beneficio de las víctimas en el caso de Ahmad Al Faqi Al Mahdi (Crédito: Nicolas Reméné/ 2021)El capítulo de reparaciones colectivas estuvo orientado a la comunidad de Tombuctú, reconocida como afectada tanto en lo moral como en lo económico, y buscó restaurar el patrimonio cultural dañado. Entre 2022 y marzo de 2026, estas acciones beneficiaron a más de 70.000 habitantes, en colaboración con la UNESCO, la Fundación CIDEAL y la organización local CFOGRAD. El Fondo de la CPI subrayó la importancia de la cooperación local, que se mantuvo durante cinco años para asegurar el éxito del programa.Entrada al Museo Municipal de Tombuctú; como parte del programa de reparaciones colectivas,