Para decir que hay que salvar al PSOE, si se deja, parto de dos premisas: 1.ª El PSOE está en riesgo grave, porque no se puede engañar a todos siempre. 2.ª El PSOE es necesario, como partido socialdemócrata, para un funcionamiento cabal de la democracia española, por encuadrar a la práctica totalidad del centroizquierda.¿Cómo ha llegado el PSOE a su actual situación crítica? Un grupo de militantes liderados por Pedro Sánchez se hizo con el partido. Una vez dominado el partido, se hizo con el gobierno de España. Una vez ocupado el gobierno de España, fue a por el Estado, erosionando la división de poderes y colonizando sus instituciones. Y, ya en sus manos buena parte del Estado, ha comenzado a controlar compañías mercantiles y entidades privadas. Está sentando las bases de una autocracia con voluntad de futuro. Chema Moya / EfeEl grupo de Sánchez no se bastaría para pilotar este proceso, de no contar con la ayuda determinante e interesada de todos los separatistas catalanes y vascos de alto y bajo octanaje, que nunca soñaron con un grupo de españoles que, sabiendo o no lo que hacen, apuestan de continuo por un régimen plurinacional, confederal e inevitablemente republicano, como precio que pagar por el apoyo venal de los secesionistas. Porque a estos les beneficia cuanto acarrea la erosión de España como nación y el desguace de su Estado. De ahí su pertinaz apoyo al actual Gobierno por su extrema debilidad, aunque desconfíen del presidente Sánchez.Y ahí radica la corrupción política del PSOE: a) En aceptar el menoscabo de España como nación, es decir, como un ámbito de solidaridad primaria e inmediata, en el que todos los españoles son iguales. Y b) En hacerlo por un motivo espurio: facilitar a Pedro Sánchez y adláteres su permanencia en el poder.Ahora bien, así las cosas, hay que preguntarse: ¿Todos los dirigentes socialistas apoyan este desvarío?, ¿todos los diputados?, ¿todos los militantes? Si es así, este artículo es absurdo. Pero insisto: ¿no habrá en el Congreso, al menos, seis diputados socialistas que, fieles a la mejor tradición de su partido, estén dispuestos a dar la cara y provocar la convocatoria de elecciones, votando a favor de una moción de censura instrumental?¿No habrá en el Congreso seis diputados socialistas dispuestos a provocar la convocatoria de elecciones?Si los hubiere, el PSOE estaría salvado, pero es lógico temer que no los haya, dado el sistema electoral de listas cerradas en manos de las cúpulas de los partidos. Un sistema que convierte a los diputados en unos paniaguados. Pese a lo que, ¿no habrá –vuelvo a preguntarlo– quien se atreva a romper, en un caso tan claro como este, el vínculo ancilar que le somete a su líder, para obrar en defensa de un principio democrático básico, como es devolver la palabra a los ciudadanos? Solo para que estos voten y decidan si mantienen o echan a quien manda.Por tanto, repito una vez más que el Partido Popular debería promover una moción de censura instrumental con un candidato independiente, con autoridad moral y ajeno al actual horror, cuyo único programa fuese la convocatoria inmediata de elecciones y cuya acción de gobierno se constriñese a lo inaplazable. No sería fácil encontrar un mirlo blanco dispuesto al sacrificio, porque la sola perspectiva de entrar en el debate político español provoca rechazo en cualquiera. Pero habría que intentarlo.Así las cosas, ¿para qué serviría presentar una moción de censura condenada al fracaso y al ridículo, porque nunca habrá seis diputados socialistas dispuestos a votarla? Serviría para algo muy grave: certificar la muerte del PSOE, ya sin resuello ni para defender su existencia. Y si alguien preguntase entonces quién lo mató, la respuesta debería ser que entre todos lo mataron y él solo se murió. Este sería, de darse, el gran legado de Sánchez a la historia: lograr que todos los dirigentes, cargos y militantes de su partido se parezcan a quien, por méritos propios, se ha erigido en el socialista modelo, santo y seña del PSOE: Patxi López.Hay que intentar salvar al PSOE de sí mismo, si se deja. Lo necesitamos. Pero si él no quiere salvarse, nada podrá hacerse. Peractum est.
Hay que salvar al PSOE, si se deja…, por Juan-José López Burniol
Para decir que hay que salvar al PSOE, si se deja, parto de dos premisas: 1.ª El PSOE está en riesgo grave, porque no se puede engañar a todos siempre. 2.ª El PSOE es necesario, como partido socialdemócrata, para un funcionamiento cabal de la democracia española, por encuadrar a...







