“¿Le queda algo de respeto por los españoles?“. ”¿Tiene una aproximación del dinero que han robado a los españoles las distintas tramas que le rodean?“. “¿Qué piensa hacer?“. Este es el tenor de las tres preguntas formales registradas que Alberto Núñez Feijóo (PP), Santiago Abascal (Vox) y Gabriel Rufián (ERC) le lanzarán este miércoles al presidente, Pedro Sánchez, en la sesión de control al Gobierno del Congreso. Se vaticina luego todo un pleno pringoso, en medio de la ronda de Sánchez que, tras la foto de ayer con Junts, continuará este miércoles con ERC, PNV y Bildu. El ambiente en el Congreso está cada día más candente y ya no solo por las recurrentes apelaciones de la oposición de derechas y ultraderechas a la mafia y la banda con la que intentan triturar a un sanchismo en las horas más bajas.

Algunos socios circunstanciales, en particular ERC, Junts y Podemos, muestran una desafección y un malestar creciente como de consigna del “sálvese el que pueda” pensando ya más en su electorado que en apretar al Gobierno a cambio de sus clásicos acuerdos bilaterales. Y el BNG se descolgó a última hora del martes de la ronda de contactos con el argumento de no sumarse a “una especie de cuestión de confianza abordada de forma individualizada”. “En un momento en el que están saliendo a la luz informaciones graves sobre prácticas corruptas vinculadas a miembros del PSOE, el Gobierno no puede buscar una foto de respaldo que desvíe la atención o pretenda diluir responsabilidades”, señaló el representante galleguista en el Congreso, Néstor Rego.