Si tuviese un poco de decencia, ya hubiese renunciado hace tiempo, pero parece que la desvergüenza le rueda por la cara. 3 de julio, 2026 - 15h20Hace algunos años en Alemania, un alcalde renunció voluntariamente al comprobársele actos políticamente indebidos. A esto es lo que yo llamo tener moral, ética, principios, integridad, decencia. Cometió un error y aceptó las consecuencias. No tuvieron que iniciarle juicio, ni meterlo en la cárcel, ni hubo partidarios apoyando por su permanencia.Los guayaquileños tenemos que cargar con la vergüenza de tener un alcalde que no solo anda con grillete, sino que está refundido en la cárcel acusado de corrupción y aunque no se haya ejecutoriado ninguna sentencia, el solo hecho de habérsele comprobado hechos dolosos, entre otros removerse el grillete sin autorización, muestra a gritos la poca o ninguna calidad moral de este individuo.Si tuviese un poco de decencia, ya hubiese renunciado hace tiempo, pero parece que la desvergüenza le rueda por la cara. PublicidadY para rematar el desastre en que se encuentra el Municipio guayaquileño, sus concejales aliados han archivado la petición de remoción de este sujeto. Mientras tanto, la ciudad sigue abandonada a su suerte, hemos retrocedido a los años 80 cuando Guayaquil era un nido de ratas. Eso es lo que la ciudad es ahora. (O)Nelly Lozada, GuayaquilPublicidad¿Tienes alguna sugerencia de tema, comentario o encontraste un error en esta nota?