OPINIÓNPunto de vistaOpiniónExplica ideas y extrae conclusiones basadas en la interpretación de hechos y datos.Renunció porque es un hombre serio. Porque le sobra dignidad. Porque no es un buscón de ocasión. Porque no le tiene miedo al poder, opina Rafael Cox Alomar2 de junio de 2026 - 11:10 PMLas opiniones expresadas en este artículo son únicamente del autor y no reflejan las opiniones y creencias de El Nuevo Día o sus afiliados.Curiosamente, la valentía que demostró Sebastián es la misma que le sobró a su abuelo, el entonces secretario de Justicia, Héctor Reichard, cuando el 26 de julio de 1983 renunció al gabinete de Carlos Romero Barceló porque tampoco se dejó mangonear, afirma Rafael Cox Alomar. (Carlos Rivera Giusti)Cuando un gobierno rompe a dar tumbos no para hasta escocotarse.Guías de OpiniónLas columnas deben enviarse a Gerardo Cordero: gerardo.cordero@gfrmedia.com. Las columnas tienen que ser de 300, 400 o 500 palabras. Al enviarnos su columna, el escritor concede a GFR Media una licencia exclusiva, perpetua, irrevocable, sublicenciable, mundial y libre de regalías para reproducir, copiar, distribuir, publicar, exhibir, preparar obras derivadas, traducir, sindicar, incluir en compilaciones u obras colectivas, y de cualquier otro modo de forma general utilizar su columna (en todo o en parte), sin reserva ni limitación alguna, en cualquier medio (incluyendo pero sin limitarse, a las versiones impresas o digitales o en los sitios web o aplicaciones móvil del periódico El Nuevo Día), forma, tecnología o método conocido en el presente o que sea conocido, desarrollado o descubierto en el futuro. El autor acepta que GFR Media, LLC, podría cobrar a los suscriptores las versiones digitales, sitios web o aplicaciones móviles de GFR Media por el acceso a la columna. Popular en la Comunidad