ExplicativoLejos de ser suciedad o moho, esta cera natural protege el fruto y contribuye a mantener su calidad por más tiempo.La capa blanca es un indicador de frescura. Foto: iStockPERIODISTA03.07.2026 12:43 Actualizado: 03.07.2026 12:43

Los arándanos suelen llamar la atención por su intenso color azul, pero también por una fina capa blanquecina que recubre su superficie. Para muchos consumidores, esa apariencia genera desconfianza y puede confundirse con restos de suciedad, pesticidas o incluso moho. LEA TAMBIÉN Sin embargo, especialistas en tecnología de los alimentos explican que ocurre exactamente lo contrario, esa película es una señal de que el fruto conserva una de sus principales defensas naturales.Lejos de ser un defecto, esta capa recibe el nombre de pruina y es una cera que el propio arándano produce durante su desarrollo. Su presencia no solo es normal, sino que también suele indicar que el fruto ha sido poco manipulado y mantiene mejores condiciones de frescura desde su recolección.Los arándanos conservan una cera natural protectora. Foto:iStock.Una protección natural para el frutoEl doctor en Ciencia y Tecnología de los Alimentos y divulgador Miguel Ángel Lurueña ha explicado que la pruina está formada por diminutos cristales de cera que dispersan la luz, lo que da a los arándanos ese aspecto mate tan característico. Además, esta capa también puede encontrarse en otras frutas como las uvas y las ciruelas.Más allá de su apariencia, su función es proteger al fruto frente a diferentes factores ambientales. Según explica el experto, la pruina ayuda a reducir la pérdida de agua, limita el impacto de la radiación ultravioleta y actúa como una barrera frente a hongos, bacterias y otros agentes externos que pueden acelerar el deterioro del alimento. LEA TAMBIÉN Por esa razón, Lurueña desmiente una idea frecuente entre los consumidores, los arándanos más brillantes son necesariamente los más frescos. De hecho, asegura que “los mejores suelen ser los que conservan esta capa blanquecina intacta”, ya que su ausencia puede ser consecuencia del paso del tiempo o de una manipulación excesiva durante la cadena de distribución.La pruina ayuda a prolongar la vida útil del fruto. Foto:iStockEl error más común al llegar a casaUno de los hábitos más habituales es lavar los arándanos apenas se compran para guardarlos en el refrigerador. Sin embargo, esa práctica puede resultar contraproducente si implica frotar la fruta o retirar la pruina antes de tiempo.El especialista advierte que “si los lavamos o los frotamos antes de guardarlos, podemos dañar esa capa de pruina y acortar su vida útil”. LEA TAMBIÉN Al perder esa barrera natural, el fruto queda más expuesto a la deshidratación y a la acción de microorganismos, lo que puede hacer que se deteriore con mayor rapidez.Por ello, la recomendación es conservar los arándanos sin lavarlos y enjuagarlos únicamente justo antes de consumirlos. De esa manera, la pruina permanece intacta durante el almacenamiento y continúa cumpliendo su función protectora.La capa blanca cumple una función esencial en el fruto. Foto:iStockAunque a simple vista pueda parecer una imperfección, la presencia de esta capa blanquecina es, en realidad, un indicador de calidad. En lugar de retirarla por precaución, reconocer su función permite conservar mejor la fruta y entender que, en este caso, el aspecto mate suele ser una buena señal de frescura.Más noticias en El TiempoMARÍA PAULA LOZANOREDACCIÓN ALCANCE DIGITAL Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.