Cada día más bronceado por el impacto del sol, Rafa Jódar atiende a los enviados especiales después de haber remontado a Pablo Carreño un duelo episódico por la suspensión del día anterior, a causa de la luz, y transmite: “Creo que todavía tengo mucho margen de mejora. Mi nivel puede seguir creciendo si continúo trabajando duro, y los partidos son la mejor forma de poner en práctica todo lo que entreno durante la semana”. Tan solo ha disputado dos en Wimbledon, aunque en realidad serían tres: de un día para otro, desarrollos radicalmente distintos. En uno, el asturiano dominaba y mandaba en el marcador; en el otro, es el madrileño quien flota y desborda al veterano: 3-6, 6-3, 1-6, 6-3 y 6-4, después de 3h 43m.A las buenas sensaciones del estreno del lunes, ante Felix Gill, le sucedieron las dudas del miércoles contra Carreño, un tipo duro de pelar. Los tenistas como el gijonés, con escuela de sobra a sus 34 años y un larguísimo listado de experiencias a las espaldas, saben reconocer rápidamente de qué pasta está hecho el de enfrente y advierte en el de Leganés a un jugador de su cuerda; es decir, otro de esos a los que hay que rematarlos varias veces. No pudo conseguirlo en París, donde el chico de 19 años logró remontarle una desventaja de dos sets, y se repite la historia en el All England Club, marco de otro revolcón. Dos sets a uno antes de la reanudación, se produce al final otro vuelco.“La parte mental es muy importante en este deporte”, introduce. “Intento tener siempre la mejor mentalidad posible y aceptar las situaciones que se presentan. Tener que volver al día siguiente con el partido aplazado y remontar un 2-1 en contra es algo que también forma parte del tenis”, contesta Jódar a este periódico. Cuenta el tenista que sigue tratando de adaptarse a las complejas particularidades de la hierba y que esa capacidad para darle la vuelta a las situaciones viene de lejos; al fin y al cabo, el tenis son momentos y, más allá de las cualidades y la calidad, del potencial físico y técnico, resulta todavía más trascendental el blindaje emocional ante las marejadas. En su caso, no parece casual que en el primer año en la élite haya prevalecido en los cuatro compromisos que ha disputado a cinco sets. Venció a Rei Sakamoto en Melbourne y posteriormente, en Roland Garros, superó también a Alex Michelsen y a Carreño de manera enlazada. Y se explica: “Es un trabajo que llevo haciendo desde hace años, no solo desde que entré en el circuito [en enero, tras un año formándose y compitiendo para la Universidad de Virginia]. Cada partido es diferente, pero siempre intento darme oportunidades y ofrecer un poco más de lo que tengo en cada momento”. “Intento centrarme en mí mismo”. “En los partidos a cinco sets pueden cambiar muchas cosas de un momento a otro. Mi objetivo es alargar los encuentros, mantenerme ahí y hacer que el rival tenga que ganarse cada punto”.Aceptar la imperfecciónHabla Jódar desde la convicción y los hechos, pues quienes se han cruzado con él desde el inicio de la temporada describen a un competidor áspero y muy aguerrido, que combina un estilo sumamente incisivo —extraordinario ese saque + primer tiro— con la virtud de no rendirse. La última reacción le empareja este viernes (no antes de las 13.30, Movistar+) con Shintaro Mochizuki. El tenista japonés, de 23 años y 151º del mundo, ganó Wimbledon hace siete años como júnior —imponiéndose al valenciano Carlos Gimeno— y ahora pondrá a prueba esta evolución a la carrera del español. Procede de la fase clasificatoria y ha encadenado cinco triunfos, sin ceder ningún set.“Estoy adaptándome de la mejor manera posible. Sé que este primer torneo en hierba siempre es difícil porque apenas he jugado en esta superficie durante mi carrera. Hay que aceptar que no todo va a salir perfecto, sobre todo cuando enfrente tienes a un rival tan duro como Pablo”, señala. También concreta que se encuentra bien, a pesar de que en el acto del miércoles se hizo daño en la pantorrilla izquierda al resbalar en un apoyo: “Cuando te caes, te levantas. Mientras no sea una lesión grave, como ha sido el caso, no pasa nada. Estoy bien. Ahora toca descansar y prepararme porque el próximo partido será igual de duro”.Por tercer día consecutivo, Jódar figura en el programa e irá acompañado esta vez de otros dos representantes españoles: Jessica Bouzas, citada (hacia las 14.30) con la estadounidense Jessica Pegula, y Alejandro Davidovich, que se medirá con el húngaro Marton Fucsovics (alrededor de las 15.30). El serbio Novak Djokovic abrirá a las 14.30 la central, frente al galo Arthur Rinderknech, y a continuación intervendrá la número uno del mundo, Aryna Sabalenka; tratará de rebatirle Jelena Ostapenko. En la Pista 1, Jenson Brooksby supondrá la siguiente prueba para el italiano Jannik Sinner (hacia las 15.30), en un choque del que saldrá el adversario para Jódar o Mochizuki en los octavos.AMENAZA DE RECORTES EN EL DOBLESA. C. | LondresEn Londres ha trascendido estos días que se cierne una amenaza de recortes sobre la modalidad de dobles. En concreto, la ATP estudia reducir la cifra de participantes, así como la proporción recibida de los premios en metálico por los especialistas.Hoy día es un 80% para los individuales y un 20% para las parejas. Sin embargo, de aplicarse la reforma quedaría en un 90%-10%. Los cuadros se reducirían a 16 parejas en los Masters 1.000 y a ocho en el resto de los torneos ATP, y se rediseñaría también la puntuación para el ranking.Al parecer, la propuesta no afectaría a los cuatro Grand Slams y con ella, el organismo que rige el circuito busca dinamizar una modalidad que, según los rectores, suscita poco interés y que se vería beneficiada a partir de 2028 (año de la aplicación) por una mayor presencia de figuras individuales.Preguntados por el asunto, Marcel Granollers y su compañero Horacio Zeballos transmitieron que “todavía no se ha aprobado”, aunque confirmaron que el pasado martes, la ATP convocó a los doblistas a una reunión para aclarar sus intenciones.