Sobre los “campos yermos y amarillos”, entre colinas “grises y arrugadas como la piel de los elefantes”, George Orwell describió la sierra de Alcubierre en 'Homenaje a Cataluña', con esa “cadena de puestos fortificados” desde la que combatió a principios de 1937 en la Guerra Civil española. Su legado ha quedado inmortalizado en la denominada Ruta Orwell, situada entre Leciñena y Alcubierre –en la comarca de los Monegros, que se reparte entre las provincias de Zaragoza y Huesca–, desde donde se pueden recorrer en medio de un inabarcable pinar los vestigios del conflicto armado en el que participó el escrito. El mismo terreno que ha estado a punto de consumirse en un incendio aún descontrolado y del que le ha salvado un cortafuegos natural: la carretera A-129 que las dos localidades mencionadas. Al menos, en parte, porque todo lo situado al norte de esta vía ha podido resultar afectado, algo que solo se sabrá con exactitud cuando el fuego deje de arder.
“No, dicen que el Monumento a los Caídos no se ha salvado”, comenta Juan Carlos Borrell, agricultor de Robres, a pocos kilómetros del núcleo urbano. Lleva desde el martes ayudando en las labores de extinción: ahora mismo acaba de verter purines –trabajan con lo que tienen– alrededor de una ladera que ha ardido, para contener su avance; aún permanece un humo inquietante, que aumenta por momentos. Es probable que esto mismo suceda con las Tres Huegas y con toda la denominada Posición de San Simón, erigido en los años cuarenta al norte de la A-129 y donde combatió el frente popular franquista.






