Vox puso el tema sobre la mesa y el PP lo validó. Pero ni mucho menos igual en todas partes. La dirección nacional del partido entró de lleno en la difusión de teorías propias de la ultraderecha internacional sobre un eventual pucherazo en España y, pese a algunos matices en el discurso de Alberto Núñez Feijóo en las últimas horas, sigue defendiendo que el Gobierno de coalición ha diseñado una estrategia —a la que bautizado como "ingeniería electoral"— para adulterar las elecciones. Pero el líder popular no está solo. Isabel Díaz Ayuso y Alfonso Rueda también han trasladado a la ciudadanía su preocupación por las nacionalizaciones derivadas de la denominada ley de nietos. La Comunidad de Madrid y Galicia son las dos regiones de España en las que más voto extranjero se concentra.PublicidadLa baronesa madrileña ha sido la figura popular más radical en su posicionamiento. Ha hablado de ello en dos foros distintos. Primero lo hizo el lunes en un desayuno con directivos, cuando afirmó que "el Gobierno no puede tener la facultad de asignar provincias de manera arbitraria según dónde le falten los votos necesarios para obtener el siguiente escaño". Y dos días más tarde no recogió cable. Al contrario. Echó más leña al fuego. Fue, en este caso, en un acto que organizó el Club Siglo XXI. Desde esa tribuna, Ayuso llegó a decir que Pedro Sánchez pretende "nacionalizar socialistas" y a solicitar, desde este preciso momento, la presencia de observadores internacionales. Como Feijóo, evita hablar de fraude o pucherazo, aunque las intenciones que imputan a Sánchez son exactamente esas.Fuentes de Presidencia de la Comunidad de Madrid son, incluso, más drásticas en sus respuestas a Público. Preguntadas por si Ayuso considera que Sánchez está tratando de "adulterar las elecciones", la contestación no se presta a interpretaciones: "Por supuesto". Por otro lado, interrogadas acerca de las partes concretas de la ley de nietos que no gustan a la presidenta, se remiten a lo que ya ha expresado en sus intervenciones públicas. Sí que concretan que lo que le preocupa especialmente es la "ejecución que está haciendo el Gobierno de [la ley]".Alfonso Rueda no llega al punto de Díaz Ayuso, pero también se apunta a las críticas contra la disposición adicional octava de la Ley de Memoria Democrática, que es el apartado de dicha norma que se ha dado en llamar ley de nietos. El gallego coincide con su presidente y con la líder madrileña en que las nacionalizaciones tienen que responder a "algún interés" y en las palabras elegidas —"ingeniería electoral"— para revolotear alrededor del concepto pucherazo. Rueda, por otra parte, reconoce la especial inquietud que le genera a él, como presidente gallego, todo este asunto.En unas declaraciones en el Congreso de los Diputados, donde compareció en la Comisión Mixta para la Unión Europea —lo hizo en calidad de expresidente de la delegación española en el Comité Europeo de las Regiones—, señaló que las nacionalizaciones tienen "especial impacto en Galicia". ¿Por qué lo dice? Se refiere a que el territorio que él preside es la región española con un Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) más elevado. Tal y como reflejan los datos del INE, son 505.548 electores. La segunda región es la Comunidad de Madrid, con 475.850 votantes. Las siguen Catalunya (328.878), Andalucía (300.281), Canarias (184.896) y Castilla y León (180.615). Precisamente ha sido el presidente castellano y leonés, Alfonso Fernández Mañueco, otro de los barones que se han pronunciado acerca de la ley de nietos. Y no hay muchos más.PublicidadDe hecho, lo hizo incluso antes de que Feijóo convirtiera la crítica contra la medida en uno de los grandes frentes de batalla de su partido. El 19 de junio, Fernández Mañueco afirmó que la ley de nietos comportará "una alteración clara del censo electoral" que "no tiene ninguna explicación", aunque él mismo abría la posibilidad de que el PSOE no lograra ese objetivo que se le atribuye a Sánchez de tratar de fabricar votos socialistas porque "mucha de esa gente que vive en países latinoamericanos" sabe lo que es el "populismo de izquierdas".Feijóo trata de salir del lío (pero no)El PP, con todo, está teniendo que justificar su oposición a la aplicación de la ley de nietos precisamente porque los populares no están en contra con el fondo de la norma. Sin embargo, la ofensiva de Feijóo, comprando el discurso de líderes ultraderechistas como Santiago Abascal o Donald Trump, ha generado la sensación de que el PP rechaza que los descendientes del exilio puedan nacionalizarse. Por eso, el presidente de la formación está tratando de aclarar su posicionamiento. Feijóo insiste en que el PP está a favor de las nacionalizaciones, pero no del "trágala" que, a su juicio, está impulsando el Gobierno. Así lo ha explicado en una intervención pública, este mismo jueves, en una charla organizada por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander.Pero el popular mantiene exactamente el mismo discurso de los últimos días en cuanto a las acusaciones a Sánchez. Insiste en sus sospechas por la participación de "empresas cubanas" en la revisión de las solicitudes de nacionalización en Cuba —aunque quien firma y se responsabiliza de todas las nacionalizaciones es el consulado español, tal y como recuerda el Gobierno— y en el hecho de que el Ejecutivo pueda "decidir" la circunscripción en la que votaría "alguien que no recuerde de dónde era su abuelo", algo que no aparece en la Ley de Memoria Democrática, que Exteriores niega con rotundidad y que el PP no ha especificado en qué punto de la norma (o de su instrucción) aparece.PublicidadMás allá de las declaraciones, el PP ha solicitado en el Congreso la comparecencia del ministro de Exteriores, José Manuel Albares, además de un informe de la Abogacía General del Estado "sobre la externalización llevada a cabo por el Gobierno para realizar labores de apoyo a los consulados" en la tramitación de las nacionalizaciones e información sobre las contrataciones de la empresa cubana Palco y de la española Ineco.