La esperanza de vida de las mujeres de Corea del Sur superaría los 90 años en 2030, con un promedio estimado de 90,8 años, según un estudio publicado en The Lancet que anticipa un récord histórico.El trabajo fue publicado en febrero de 2017 y estuvo encabezado por Majid Ezzati, profesor de salud ambiental global en Imperial College London.La investigación se hizo en colaboración con la Organización Mundial de la Salud y comparó datos de 35 países industrializados. El equipo usó un método estadístico bayesiano que combinó 21 modelos para proyectar cómo cambiaría la mortalidad hacia 2030.La cifra principal es 90,8 años. Ese sería el promedio de vida al nacer para las mujeres surcoreanas nacidas en 2030.El estudio asignó una probabilidad del 57% a que ese grupo supere los 90 años de esperanza de vida. También calculó un 90% de probabilidad de que pase los 86,7 años. Ese último número tiene peso propio. En 2012, 86,7 años era la esperanza de vida femenina nacional más alta registrada en el mundo.Corea del Sur quedaría por delante de Francia, proyectada en 88,6 años, y de Japón, estimado en 88,4. España y Suiza también aparecen en el grupo alto, aunque debajo del récord surcoreano.En hombres, el mismo estudio ubicó a Corea del Sur entre los primeros puestos, con una proyección cercana a 84 años para 2030, junto con países como Australia y Suiza.Qué cambió en Corea del Sur para llegar a esa proyecciónLa mejora no fue lenta. Según la cobertura del World Economic Forum, en 1985 la esperanza de vida femenina en Corea del Sur era de 73,4 años. En 2010 ya había subido a 84,2.Para 2030, la proyección suma otros 6,6 años sobre el nivel de 2010. La ganancia acumulada desde 1985 sería de unos 17 años en una sola generación.Los autores señalan 5 factoresMejor nutrición infantilAcceso amplio al sistema de saludPresión arterial más baja que en países occidentalesTasas de obesidad relativamente reducidas.También aparece el Seguro Nacional de Salud de Corea del Sur, con cobertura prácticamente universal desde fines de los años ochenta. Ese punto diferencia al país de otros sistemas más desiguales. En las primeras etapas, el avance vino por la caída de muertes infecciosas, vacunación, salud materna e infantil y mejoras básicas de infraestructura sanitaria.Después ganó peso otro bloque de causas: menos muertes tempranas por enfermedades cardiovasculares, ACV, cáncer, diabetes, demencia y otras patologías crónicas.Por qué el caso de Estados Unidos aparece como contrasteEstados Unidos quedó lejos dentro del mismo estudio. Para 2030, la proyección fue de 83,3 años en mujeres y 79,5 en hombres, cerca del fondo entre los 35 países analizados.La diferencia no se explica por falta de hospitales o tecnología médica. El país tiene centros de alta complejidad, pero los resultados nacionales quedan golpeados por desigualdad sanitaria.Ezzati y su equipo mencionaron obesidad, mortalidad infantil y materna, homicidios y acceso desigual a la atención médica entre los factores que frenan la mejora.La comparación muestra un corte concreto: Corea del Sur distribuyó mejor sus avances sanitarios; EE.UU. conserva buenos resultados en sectores con más recursos, pero peores cifras en grupos vulnerables. El estudio también reabrió una discusión demográfica. Según la cobertura de ScienceDaily, durante años muchos investigadores creyeron que la esperanza de vida promedio no superaría los 90 años.Ese umbral importa porque cambia jubilaciones, demanda de cuidados, sistemas de salud y políticas de envejecimiento. En un país con baja natalidad y población envejecida, vivir más no es sólo un dato sanitario: también modifica la organización social.Los datos más recientes citados por la referencia ubican la esperanza de vida femenina surcoreana cerca de 86,7 años en 2024, según la Organización Mundial de la Salud. Queda por ver si el umbral de 90 años llega exactamente en 2030, pero Corea del Sur sigue como el país más probable para alcanzarlo primero.
Las mujeres de Corea del Sur podrían superar los 90 años de esperanza de vida en 2030: los 5 factores que explican el récord
Una proyección publicada en The Lancet ubicó a este país por encima de Japón y Francia.El dato reabre la discusión sobre longevidad, salud pública y envejecimiento.









